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MONÓLOGO DE UN POETA CON VOCACIÓN (3ª Parte) La disculpa

Posted on 1:17

No se debería escribir con ira en los huesos. No se debería callar lo que se piensa, y cuando se calla, que sea por que al arrepentirse de lo que uno escribe aquel que escribe no debiera decir según que cosas, aunque las piense, aunque todos lo callen y él sea el único que abre su boca para decirlas. Hago colección de negativas de editoriales, tengo muchas, tantas que dejé de mandar manuscritos a las editoriales hace tiempo. Me resulta difícil entender que el concepto de poesía para todos no es el mismo. Quizá sea esa la razón del por qué tengo coleccionadas tantas negativas editoriales. Quizá esa sea la razón del por qué mi poesía mejora día a día, no cambiando el estilo, no haciendo la pelota a nadie, publicando lo que me dé la gana publicar. Un editor leyó una vez un manuscrito mío mandado en papel, este editor debo decir que no se arriesga, ya que solamente publica a los ganadores de concursos. Todos sabemos como son estos concursos. El editor me dijo que de todo lo que había leido de mi manuscrito, solamente le gustaron los sonetos (abajo publicados). Ese libro que contenía algunos sonetos también contenía algunos poemas íntimos y avergonzantes para otros, yo veo la poesía como un despelote sin exhibición alguna, solamente como vehículo de cercanía entre lector y poeta. Bien, ese manuscrito en el que había esos sonetos y los poemas íntimistas acabaron siendo un libro de sonetos con una cantidad más de sonetos que yo amplié poco a poco. Llegado a ese punto me pregunté: ¿se lo mando al editor aquel con el riesgo de que me dé otra negativa o lo publico por mi cuenta en una edición bonita para mí y los que me quieran leer? La respuesta debajo de estas líneas la tienen. Decidí no mandar más manuscritos a nadie. Decidí dedicarme al individualismo poético, decidí ser libre y no agacharme y hacer concesiones para ser publicado. Llevo cuatro años luchando por Internet para que la poesía, la mía y la de otros, se disperse entre los únicos que la leen, que son los poetas. Cuatro años de muchas decepciones. En estos cuatro años he comprobado que un amigo es aquel que no te pide nada a cambio, y aquel que se alegra y colabora en tu mismo barco. Que no se alegra de tus tropiezos, que es agradecido y sobretodo que es un verdadero amigo. La poesía bloggera es un arma cargada de futuro, parafraseando a Gabriel Celaya encuentro en esas palabras más razón que nunca. Un poeta que quiera ganar dinero con la poesía es alguien que tiene un concepto mezquino de lo que es la poesía, un poeta que pretenda lucrarse escribiendo poemas es el necio más grande de la Tierra. Por que no concibe bien lo que la poesía debe ser para los hombres, para la humanidad. Las humanidades estás deshumanizadas veo con asombro, aunque sin sorpresa. Los poetas debemos ser como guardianes de una mitología que no debe ensuciarse, que no debe ser envilecida, es bonito decir todo esto, pero ¿qué poesía nos quedará cuando la coticemos como el que vende un producto? El deber de la poesía es hacernos más nobles, más humanos, y no más ricos y  más envilecidos como el resto de los seres humanos. Que como humanos que son, también debieran ser parte de ella. Y todo eso se puede utilizar en su contra, ya que sería un buen tema para un poema, aunque muchas veces tratado ya.    


MONÓLOGO DE UN POETA CON VOCACIÓN (2ª Parte)

Posted on 20:51


Todos los escritores se empeñan en aparentar precocidad en la escritura. Todos pretenden ser Mozart metidos a poetas. Todos los escritores fingen ser vocacionales a edad temprana, y si no lo son, mienten con conocimiento de causa, y si no mienten, envidian a los que sí lo son. Yo empecé a una edad tardía. Empecé casi con 24 años, y por tanto, envidio a los poetas/artistas/escritores que empezaron jóvenes en su vocación. He tenido que cambiar muchas veces de piel para escribir medianamente aceptable, he tenido que leer libros pesados para encontrar y mejorar mi estilo, he viciado y redundado siempre en un mismo tema, he borrado y he tachado mucho poema malo, he reescrito muchas veces para que nadie me publique. Escribir es un oficio tan severamente difícil que si lo llego a saber me hubiera dedicado a ser aficionado al fútbol, o aficionado a las quinielas, los juegos de azar, y loterías ocasionales. Que a nadie se le ocurra pensar que si escribe mal vendrá el azar a decirnos lo bien que escribimos, este oficio/afición no acepta azar alguno. O se es buen escritor o malo, y los escritores malos tienen que aprender de los buenos, pero también aprender de los malos. Es importante tener humildad. En este oficio/afición hay mucha gente que por que ha visto la llama del éxito creen que van a perdurar, pero ignoran, que ni los grandes escritores perduran. Hay también algunos escritores que lo hacen para hacerse ricos. Cuentan una historia medio buena y la autopublican cansados de recibir negativas de editoriales grandes e importantes, incluso la traducen al inglés (están brotando editoriales ahora especializadas en sacarle el dinero a este tipo de escritores, sobretodo americanas), incluso buscan la manera de que su libro tenga un título atrayente, pero nada, es un esfuerzo infructuoso. Yo creo que ser escritor/poeta es una carrera de fondo. La meta está a tu alcance, pero debes ser constante y evitar obstáculos, debes ser intuitivo, pero también debes aguantar el desafío. Escribir conlleva todo un sin fin de tragedias por las que pasar, escribir no te hace millonario, escribir no te da ningún respeto, pero es bonito ser escritor. Es, de algún modo, un atractivo como de poetas románticos. Es una aventura que muchos pretenden intentar vivir, y por eso es oficio/afición de valientes perdedores y solitarios consentidos. La soledad de un escritor pasa por muchos momentos de desesperación, por muchos momentos de trabajo duro y solitaria tarea, y es por ello que es bello, por el esfuerzo gratuito que supone escribir. ¿Digo esfuerzo o también pudiera decir "sufrimiento"? Después de haber llegado el éxito, no supone ninguna victoria hecha de fuente de estrellas y paseos por Hollywood. No supone que aquella gente, la cual te odiaba, ahora te quiera con todo su corazón, no supone que te aporte una infinita cantidad de dinero por tu actitud comprometida y tus sufrimientos pasados. Es como un destello de fuego fatuo que se apaga tan pronto como vino. Y eso es por que al escritor en su insatisfacción impagada toda victoria le sabe como un trabajo mal pagado, como una victoria pero con aires de derrota. Por que toda su vida se la ha pasado atado a las palabras, y no hay que olvidar que esas palabras se las lleva el viento.


MONÓLOGO DE UN POETA CON VOCACIÓN (1ª Parte)

Posted on 0:35

Esta vida va a ser novelada, esta vida va a ser un largo poema, ahora, que empiezan mis duras batallas, ahora, que siguen mis largas esperas. Empecé a escribir poemas casi por accidente. Fuí cantaor de flamenco con tan poco éxito, que si quería en aquel tiempo poder expresarme, mejor era que me dedicara a la escritura de canciones empalagosas y redundantes, que era lo que en aquel tiempo yo hacía, ya que en el flamenco iba a pasar hambre verdadera. El flamenco es un mundo para masocas, y yo, tenía poca vocación de ser sufriente, y sí como ser que se flagela. Nací unas horas antes de la Noche de Walpurgis, nací durante la agonía de los demonios grises, nací para fustigamiento de los que me quieren, nací para ser alimento de los que me odian, nací y fuí dos caras de una misma moneda, nací para ser un mentiroso profesional, nací para ser el arlequín de la nobleza decadente del espíritu de los que no anhelan nada ambicioso, nací para ser otro. Quizá, si no me hubiese dedicado a escribir poemas, me hubiese encantado ser actor, ser estrella del rock, ser un escritor de éxito, pero la vida me ha destinado a ser un espectador ciego de las derrotas del subconsciente. Estoy destinado a experimentar con la verdad y la mentira, estoy destinado a despreciar la negación y el porqué del derecho que puedan tener los hombres a ser felices. ¿Por qué exigimos ese derecho con tanta soberbia, con tanta prepotencia, por qué? A veces se nos niega la vida sin lograr la muerte, a veces se nos otorga la enfermedad sin estarlo, ¿qué nos falta a los que lo tenemos casi todo? ¿Qué anfibios poderes tienen los hombres que se acomodan a las ruinas del asfalto, a las soledades vacías, a las temidas opacidades del alma? Este cortejo con la muerte de los vivos tiene su poder en todos los hombres, te están llamando para empezar una revolución, pero la revolución es una artimaña, solamente quieren el poder de los dioses, y dios solamente está y proviene de la poesía, del efluvio sagrado que contiene la poesía, como una galaxia de doradas estrellas en el aire, la poesía es el misterio de las cosas que se entienden a la manera del silencio, la poesía es la partícula mágica que le falta a los átomos del orbe, la poesía es el dios del azar caprichoso, azar que da vueltas entorno a una verdad difuminada. Somos difíciles. Somos mortales. Muchos estamos muertos hace tiempo ya.      

EL POETA DE LA RADIO

Posted on 0:00


Hoy, día 16/10/2010 he ido a la radio a presentar la revista de un amigo. Lo he hecho por hacerle un favor, pero he comprendido que no valgo o no puedo hablar en público. Ha sido tan nefasta idea que he decidido no hacer más entrevistas para la radio, ni hacer apariciones en televisiones locales, ni qué decir las de ámbito nacional. Justo cuando me ha hecho la primera pregunta se me ha secado la boca y he hablado con un deje zezeando que me ha hecho parecer un perfecto imbécil. Acabo de escuchar la entrevista y he sentido vergüenza. Ha sido un desastre tal, que justamente cuando hemos acabado le he comentado a las tres personas lo de mi sequedad bucal y una de ellas me ha dado un caramelo de limón. Con tremenda sequedad hubiese preferido un sorbo de coca-cola, o un sorbo de agua, pero he aceptado el caramelo para no ser descortés con ella. La conductora del programa se ha compadecido tanto de mí que me ha dado largas y he percibido cierta prisa, y muchas ganas de que me evaporara de allí. Pero para más Inri, me ha dado por recitar un soneto y la conductora en su amabilidad ha cedido a la idea; no sé cómo he podido recitarlo con tremenda sequedad, tenía seco hasta el paladar. Han sentido tal compasión por mí, que yo creo que antes de tener ganas de leer mi revista lo que tendrán ganas es de ignorarla. Ha sido un tremendo desastre. A partir de ahora he decidido evitar a los medios. Prefiero el anonimato y el ostracismo informativo a que me saquen en todos los zappings trituradores, los cuales se mofan de todo el mundo sin importarles ni causa ni efecto ni lengua que se seque en público.