teleopinión

Posted on 0:19


En España se hartan de hablar unos y otros, ya sea la Sexta (con lo progre que parece), se hartan de hablar en la televisión del estado, en Tele 5 nos ofrecen tele-mierda, y todos venga hablar, todos son de izquierdas, los hay derechistas moderados, los hay monárquicos y republicanos, todos cobran su colaboración, y aquí quien padece es el pueblo, el pueblo paga hipoteca, el pueblo pasa necesidad, el pueblo sufre los recortes, mientras tanto, cada vez más millonarios, mientras tanto fuga de cerebros, la justicia es lenta para el rico y veloz para el pueblo, el pueblo calla, yo hablo en este blog y no actúo, pero ¿qué puedo hacer? Asesinar, hacerme terrorista, iniciar un holocausto, llevarme por delante a inocentes para conseguir la revolución, NO, ¿qué puedo hacer? Callar como lo hace el pueblo y que siga la fiesta para unos pocos.

escapar

Posted on 18:06


Los inapetentes buscan una excusa porque pretenden escapar, los apresados bajo su extinta sangre también pretenden escapar, escapar de la escualidez del mundo, porque el mundo no es lo que era, nacen las fronteras como granos en el culo, y a los residentes se les desplaza, yo no pagué pasaje para esta ignominia ni quise tener mis ventanas hacia una cloaca, yo vine al mundo para ser la carne helada durante la temporada viva, yo vine al mundo para florecer en la noche como una estrella fugitiva, casi le pongo nombre a todas las cárceles que me han prestado, sin embargo hoy las dejaré que vuelen repletas de humanidad y un Dios que deja su locura en un yo curado. Los mundos ocultos pretenden anidar, los niños ya viejos quieren una infancia por estrenar.

Mr. Qwerty

Posted on 2:49


El impulsor Mr. Qwerty no perdona lo pasado escrito, por eso se debe tener criterio literario desde el comienzo, si no lo tienes, escribirás cosas de las que luego te avergonzarás, el impulsor Mr. Qwerty no perdona la falta de pudor, tampoco el escribir con ira, con animadversión, con inquina o con resentimiento. Se debe escribir sobre cosas de interés, descartar escritos donde se escriba en papel mojado sobre papel mojado, no cansar, no aburrir, enganchar desde el primer párrafo, si el lector llega a seguir con el libro en la mitad estará entregado. No escribir enfadado, no escribir sobre las cosas mundanas que en nosotros vemos de una forma y en los demás miramos de otro lado, quizá con menor aprobación por nuestra parte, el impulsor Mr. Qwerty aconseja ser puntilloso con el lenguaje, ya que se ofende al lector timorato, aunque a otros más gamberros les guste, mejor gustar a la mayoría práctica, que a la minoría insensata, se sonroja el timorato de una palabra sucia, pero en el realismo sucio se lo pasa muy bien, más bien se desmelena, cosas del impulsor Mr. Qwerty y cosas que se aprenden andando.

costumbre

Posted on 3:16


Desde niño tengo la costumbre de morderme las uñas de las manos, me arranco con la ayuda de los dientes las uñas y las recopilo en la mesa para tirarlas luego a la basura. Sobre todo lo hago cuando estoy nervioso. Hoy me he pasado, me he arrancado medio centímetro de uña, quién sabe, quizá de aquí a dos años arrancándome medio centímetro cada día haya desaparecido totalmente.

tardes de domingo

Posted on 16:32


Qué raras son las tardes de domingo. Tardes eternas en las que dejarte caer y escuchar el soplo tenue de las almohadas presionadas, descanso, ternura de corcho mientras descansamos, qué raras son las tardes de domingo, tardes que se apagan allá lejos de las metas imposibles, se oye el viento violento y salvaje afuera, tú mientras tanto escuchas el obituario del presidente de la transición, qué raras son las tardes de domingo, dejas caer el telediario por el suelo, se escucha lejano y próximo, como un derrota de melaza y de rutina que quiere hacerte la tarde rara de domingo acolchada y de acero irreconocible.

agonizando

Posted on 2:59


Estamos aquí, inmunes a la solitaria plegaria en los hospitales. ¿Quién me dará mis últimos vasos de agua mineral en la agonía que anuncia la retirada de esta vida de mi ser, del ser como ese aquél Casimiro que rascaba la pintura de las ventanas de madera con sus primeros dientes de leche, o aquél Casimiro que esperaba en la escalera de su rellano cuando llegaba tarde y era de noche ya y su madre no le abría la puerta, o aquél Casimiro que acariciaba la mano robusta de su abuelo? Atrás quedarán los desengaños, los vasos de vino bebidos en la resbaladiza inercia que nos lleva a la fiesta, quedarán las noches locas esfumadas en un recuerdo que será óbito como yo lo seré, los recuerdos son un cordel que compartimos aquellos que los vivimos juntos, recuerdos de infancia y adolescencia, los mejores, luego vinieron los desengaños y las adivinanzas que se pudren mientras andas por la edad adulta y cuando las reconoces son un azucarillo con el que saborear riéndote de tu necedad, los amigos expectantes a la desgracia de tu última agonía quizá ni estén, pero si están algunos se sentirán aliviados de no ser ellos los que estén sufriendo la última de las luchas, a nadie le gusta morirse, que no vengan curas, ni notarios, ni los que no me quisieron en vida, que vengan aquellos con los que entrelacé lazos de magia, los que con una mirada nos dijimos la canción eterna que no se olvida. Las enfermeras cambiarán mi suero, los doctores verán mi decrepitud o mi evolución descendente, puede que venga la muerte sin anunciarse, imprevista, dejar testamento será como dejar fragmentos de mí a quién no quiso el mejor de mis fragmentos, no, me niego, que cada zopilote escarbe por donde más le plazca, y después, cada mochuelo a su olivo. Dios y yo estaremos manteniendo una disputa, la eterna disputa de a ver quién se queda con lo mejor del alma, por supuesto, yo querré la parte de conocimiento que gané caminando por estos lares, supongo que él me dejará con lo puesto, lo demás lo meterá en una urna de cristal para que sea objeto, por que objeto fui de mi travesía, de mi dicha, y mi esperanza, un objeto que algunos manosearon por un tiempo, yo me quedo con El Eclesiastés: Nada nuevo bajo el sol, y que después caiga el invierno del que no se vuelve sobre mis carnes para ser polvo. En esta vida he tenido amigos y familiares que no olvidaré, lo que daría por unos días jugando en la calle con seres a quienes quise y quiero... Yo he sido muy feliz en la vida, y lo pienso seguir siendo, y entre esa felicidad he ido aprendiendo que debes dejar que los demás vivan su vida a su manera, que la soledad nos atrapa a cierta edad, por eso la gente se casa, pero estar solo si sabes estarlo es bueno también, no le complicas la vida a nadie, y el mejor descubrimiento que he hecho es no envidiar a nadie, si a ti te envidian cada cual sabrá, envidiar es rabiar por la felicidad de otros, y para no envidiar el secreto es conformarse. Conformarse con la vida que a cada uno le tocó vivir.

Mamá USA

Posted on 19:07


Dime Marilyn, ¿eres tú la Mamá muerta de todos los niños descalzos de América? Si eres tú esa triste Mamá te arrinconaremos como a una escoba y te rodearemos de flores amarillas de las primeras silvestres polinizaciones en las primaveras que se levantan, en las primeras que se efectúan. Si eres tú esa triste Mamá que se marchó de casa para que un hombre las quisiera y el hombre no supo hacer otra cosa que llenarle la nevera, desprenderse de colada para que usaras la lavadora que te compró, porque mira tú por donde, no te llevó al teatro, no te llevó a los lánguidos valses de Viena en fin de año, no te llevó a conocer París, y ¿para que quieres tú esas cosas? Si tú nunca fuiste caprichosa, si tú nunca cambiaste un sí por algún interés de oropel que se desconche, si tú das amor por que eres madre de los nadie de América, de esos niños rubios y negros, con abrigos percudidos y saliva en las comisuras de la boca, si fuiste puta porque fuiste puta, si fuiste santa porque fuiste santa, si fuiste Mamá porque sé acurrucaban en tus entrañas los niños con dulces sueños que perdieron el algodón de azúcar de tener una madre para siempre. Una madre que cuando se hacen rudos, violentos y escupan en las calles se vuelvan dóciles como cabritillos cuando una madre les bese la frente entre su lágrima agria y su puño duro tan cerrado. Siempre tan cerrado.