Capplannetta y el hecho de bloguear

Posted on 2:27

Como ustedes saben tengo un par de webs/blogs, y en ellas autoficciono mi vida particular, vamos, que hablo de mi vida privada. Podría hablar de otras cosas pero hoy día es muy cotidiano exponer su vida o su arte, según sea lo que se quiera exponer. Odio la palabra exhibicionismo, lleva una connotación como de exhibicionista y no me gusta, además que no es eso lo que hago. Cada vez existe más gente que se expone de manera normal y la gente entra en su intimidad como si entraran los vecinos aquí a mi sala de estar. ¿Se vulnera la intimidad o somos nosotros quienes lo hacemos posible? En toda literatura cuando un escritor nos narra una historia nos cuenta detalles de su vida privada, autobiográficos, otros lo llaman autoficción a lo de mezclar ficción y realidad, pero el maestro por antonomasia es Truman Capote y su literatura realista, como en un cuadro de Hopper. La realidad es como un poliedro de perspectivas que todas definen al autor, o en el otro extremo, en ninguna de ellas. En Instagram se publican conversaciones, incluso se recita poesía en directo, y todos se exponen. Internet a cambiado el concepto de intimidad que antes sí teníamos de otra manera, eso es cierto, pero se ha virtualizado nuestra rutina y eso es porque la gente está muy sola, la gente está alienada cada uno en su frontera particular. 

Capplannetta y su despertar

Posted on 2:13


No sé decir a qué hora me voy a dormir ni tampoco la hora que me voy a poner en pie. Los existencialistas llamarían al despertar como la primera náusea del día, aunque yo no, para mí despertar es comprobar que sigo vivo y lo primero que hago es ir al baño (imagínense), a veces incluso a vomitar, pero me lavo las manos y la cara, me bebo mi primer café y ya comienzo a ser persona. Me fumo un primer cigarrillo y me pongo algo de música (el tipo de música varía en cómo y de qué manera tenga el ánimo), a veces me pongo flamenco, otras, me pongo algo de pop rock, pero siempre en español, tengo que entender lo que escucho, otras veces pruebo con el silencio, a veces es lo mejor. A veces me despierto temprano, y otras, según a la hora que me acueste, me suelo despertar tarde. Me tomo un vaso de leche de vaca semi desnatada y también un gran vaso de leche de soja. Suelo ver el correo electrónico y las noticias de Twitter. Una vida de lo más normal, ya que no soy una persona complicada. Soy la mar de sencillete. Después llamo a mis padres antes que ellos me llamen a mí, pues se preocupan si me demoro. Me encanta asomarme al balcón y que el cielo sigue azul, y que ya empieza a haber gente en la calle, esto me consuela bastante, porque significa que hemos hecho las cosas bien. Yo no suelo patalear como otros ni darme ínfulas de nada, con tener café, y gracias a mis padres, comida diaria no necesito de grandes maravillas para estar bien, y que conste que no digo feliz, la felicidad es muy relativa. No confío de la gente feliz, ocultan algo. 

Haga el favor de cuidarse, señor Martínez

Posted on 19:02

Mucho se ha hablado y se llegará a hablar del bueno del señor Martínez. Escribe canciones porteando endorfinas, es un gran lector el señor Martínez, orgulloso de tantos amigos ilustres que tiene su ilustrísima voz de carajillo, orgulloso de su primera edición del Ulises de Joyce, quizá muchos le envidien, quizá muchos le den la paliza, pero por lo que más debieran envidiarle es por lucir de talento bocachancla, conocido por el insigne señor Martínez con el nombre de composición redonda y no la de una o redondeada, aunque ésta composición redonda no sea más que la punta del iceberg, pues al señor Martínez le suenan las haches; ya hoy desprovisto de vicios como representación en la que especular pesares, anécdotas y turbulencias, te sacudes el polvo de ángel promiscuo, y las cenizas de demonio bocazas en las cavernas profundas de mi sed de palabra musitada, quizá estés en las alturas como poeta de parnasos laureado cientos de veces por tu público, pero ahora comprendo tu miedo escénico, de veras que sí, ¿quién no teme a las grandes masas de gente? Eres un mito viviente, éxito en México, éxito en Perú y éxito en Argentina, tienes talento, luego de tu porte de figurilla de futbolín, de guisa de Pepe Cuervo o poeta malandrín, ¿sabe su excelencia a quién hay que matar? No se ría usted así, señor Martínez, que en la de hoy vamos a perder los alamares, y perderemos también la vergüenza, si esta tuvo cabida en el diccionario de su exquisita pluma donde hacía brebajes de sus bambollas en esa revista llamada Interviu, haga usted el favor de cuidarse, la Salud es lo primero. Cuídese señor Martínez, tenga cuidado de no tropezar. Existe un público que no tiene precio que usted lo entristezca con su ausencia. Luzca su sombrero bombín, tiene cierto parecido con un chupachups y debe de cuidar más sus formas y no meterse en camisas de once varas, repito, cuídese señor Martínez. 

Capplannetta y la cosa sentimental

Posted on 4:59

Después de haber hecho locuras por amor comprendo de que es hora que siente la cabeza. Una mujer puede hacer caer a un hombre en la precariedad sentimental más absoluta. No busco a una madre, ya tengo a la mía. No busco sexo por sexo, aunque tengo la experiencia de que una mujer lo necesita más que un hombre. Yo me casé con una sudamericana, crucé catorce horas de pesado avión, me casé solo. ¿Y de qué me sirvió? Al final todo resulta un absurdo de intereses creados. Intereses tanto por una parte como por la otra. Tengo amigos que están casados con sudamericanas y se casaron y se conocieron aquí, han cimentado una familia y viven en paz y felices. A veces el sacrificio no es valorado por ambas partes, todos somos unos egoístas que buscamos tener todo de nuestra parte sin pensar en las necesidades de la otra parte. Es de cajón decir que a partir de este nuevo siglo los matrimonios serán cada vez más mixtos. La globalización es lo que tiene, se convierte todo en una mezcolanza de costumbres y comidas de distintos países. Ahora estoy bien solo, hago lo que quiero y a la hora que quiero, por eso amar en tiempos de Internet tendrá tanto éxito para la gente tímida, yo conocí a mi ex por Internet y todo ha sido como un sueño que tuve la otra noche, a veces me invaden las sombras pero tengo la conciencia tranquila.

Capplannetta is of Mamicap

Posted on 2:01

Una vez me acusaron de ser una especie de llavero para la gente, aunque me encanta ser parte de un engranaje de un mañana que nadie sabe. Como la canción de The Beatles, la canción es Tomorrow Never Knows, y tiene una excelente filosofía además de ser una estupenda canción. Gracias a que nadie conoce el mañana, ni los profetas ni los echadores de cartas, sólo Dios sabe cuál es el destino que nos tiene preparados. Me encanta que la gente me vea como alguien cercano, alguien próximo, aunque la verdad es que estoy alejado del mundo. A veces me pregunto: -¿Qué habré yo visto u oído para tener tanto miedo en este cuerpo mío? Pues no sé, pero a veces la bestia somos nosotros mismos, siempre le he temido más a mi propia conciencia que a mis semejantes. No tengo porqué culpar a la gente de algo que no hay pruebas evidentes. Pero a mí me han matado como un pájaro muertecico. Hace poco me llamó mi madre por teléfono para saber de mí y yo en ese momento dormía, y le reproché que me había despertado, pues bien, el día que ella me falte lo voy a echar de menos, a ciencia cierta lo sé. Digo esto ahora que está ahora viva, el día que me falte me voy a acordar tanto de mis padres... aunque algunas veces discrepe con ellos yo sé que los voy a extrañar. 

No te tires al tren

Posted on 1:50

Se tiene que estar muy desesperado como para tirarse al tren. Debe ser una muerte extremadamente violenta. Conozco varias personas que lo han hecho con éxito, si se puede llamar éxito a la putada de hacerte picadillo. Pero hablando en serio, deben de estar severamente atormentados aquellos que dicen no puedo más y me tiro al tren. Las personas que conocí y se tiraron al tren eran todas cercanas a la vía del tren que va de Sabadell a Terrassa, más exactamente en Castell-Arnau, en la foto he captado el punto exacto, no es morbo, ni humor negro ni frivolidad, es cuestión de asombro, nada más, hubo gente que se lanzó al tren dejando todo preparado, dejaron las llaves de su casa y se tiraron al tren portando solamente el DNI, otros lo consiguieron a la segunda o la tercera vez, la verdad es que era gente buena. Pero lo que más me llama la atención es la valentía, por decir algo, que le echaron al lanzarse al tren. Repito, es una muerte demasiado violenta, estremece la manera de como ejecutaron su propia muerte. Es como si hubiesen tirado la toalla pero no por cobardía hacia la vida, sino de una manera valiente, pienso en el sufrimiento que deberían estar pasando estas personas. Me aterroriza enormemente. 

Capplannetta y la escritura

Posted on 3:25

Habrán notado que últimamente escribo mucho, quizá sea demasiado. Tengo muchas cosas que decir y las digo, aunque me califiquen de loco, este que les escribe no quiere dejar ningún cabo suelto, o de otra manera, no quiere dejarse nada en el tintero. Quiero pensar que lo que escribo le sirve a alguien, aunque sea solo por el hecho de reírse de las cosas que digo. Las digo porque las siento, en esta bitácora ninguna vez me podrá acusar, el que la lea, de que digo mentiras, quizá alguna errata, quizá algún gazapo o como mucho una exageración, pero jamás miento. Las cosas que escribo son crónicas de un escritor aficionado que intenta ser peregrino en el desierto, quizá no dure cuarenta días predicando como Jesús, pero sí llevo más de cuarenta publicaciones este mes. No me gusta sacar pecho con con cosas tan ilusorias pero escribo porque la soledad es a veces una compañera que invita al diálogo con nadie, y como con nadie lo veo una locura, lo hago para usted lector. Ha habido momentos en que he sido indiscreto y he confesado cosas que otros no harían, pero éste soy yo, no seré ningún juguete roto, tampoco un personaje apaleado como a un pelele, mi personalidad es más fuerte que todo eso, no escribo con un convencimiento de tener un público lector, escribo para encontrarme o reencontrarme conmigo mismo. Sean ustedes bien venidos, sóc capgrós sense planeta.