
Les quiero hablar de música, de una de las canciones más estremecedoras que conozco en una voz femenina. Pero vamos por partes. El tema original es uno de los más versionados por la música anglosajona, en todos los géneros, bueno, mejor decir en casi todos. La versión original se llama Wicked Game, en castellano “Juego perverso”. El compositor es un músico estadounidense llamado Chris Isaak, grabado en 1990 es su tercer álbum de estudio llamado Heart Shaped World. No se imaginan la variedad de grupos que han versionado esta canción, pero la versión más potente es la de la artista/cantante Pipilotti Rist. Anders Guggisberg es su productor musical en el disco realizado por Pipilotti Rist, llamado Peperminta (2009), la canción ellos la llaman I am a victim of this song pero es una versión del original de Chris Isaak, aunque le han cambiado letra y música, su versión es espectacular. Es necesario decir que la autora Pipilotti Rist es una artista visual de gran talento. En realidad su nombre es Elisabeth Charlotte Rist, es Video artista que usa el gran colorido en sus obras, además de llevar una vida de casada con un hijo nos emociona con sus vídeo performances y creatividad artística, es una gran luchadora feminista, y también ha sido premiada con el premio Joan Miró, ahora disfruta de su creatividad en Viena, aunque nació en un pueblo de Suiza. Recomiendo que busquen la versión de Pipilotti Rist por Spotify, ya que en otras plataformas la pueden encontrar en Amazon Music con los datos que aquí ofrezco. Diríamos que esta creadora tiene el don de cortarnos el corazón por la mitad como si de un hachazo se tratase. Muy recomendable para outsiders, y también para marginales de lo políticamente correcto.
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¿Porqué los locos del mundo somos un uno por ciento? Quiero que sepan los cuerdos y los normales, que seremos más y cada vez más, y que la gran verdad que tendremos será la de tener fe, nuestra fe, en la psiquiatría moderna. Y hablaremos de nosotros mismos, en el psiquiatra, en los puticlubs y en los bares, que seremos legión pero no unos marginales, porque todo aquel que nos margine no será legión. Nos someteremos a la libertad de los parques, a la alegría dispuesta en los bulevares, a la travesura de convertirnos en poetas otoñales. Tomaremos una medicación sin efectos secundarios, Vincent Van Gogh será nuestro Santo Santorum del arte que hará visible que los locos sean algo más que impresentables de los que es preciso huir y tener atados y encerrados en alcobas acolchables, los que tendrán un rastro por el que caminarán los hombres severos, los hombres formales, los hombres de negocios, los hombres machos, los hombres abominables. Empezaremos a dar la vida por nuestra legión de hombres especiales, hombres que necesitan amor, sin besar ocultos en los portales, nos besaremos en plena calle, en las plazas angulares y digo besaremos porque somos el futuro en todos los lugares, la ilusión se impartirá en nuestros despertares, que nos teman los serios, que nos teman los cobardes, que nos teman los silencios, y los despreciables, ya no nos quedaremos sin recreo, saldremos de los hospitales, y no existirán los suicidios, porque de hoy a mañana los locos seremos los normales, y nunca más los vulnerables, nunca más los vulnerables, seremos televisión, cine, prensa, literatura y música recomendable, estamos comenzando a trancas y barrancas pero nos abriremos paso como la sangre caliente de las personas pasionales, con las respuestas que ahora no saben darte, los de adentro, los de afuera, los neutrales, porque hoy es ahora y para mañana será tarde, y ya no llorarán nuestras madres, porque todos seremos iguales. Tendremos a la ciencia de nuestra parte, dejaremos de ser una clase de gente para ser gente con clase, seremos el preludio de hazañas espaciales, ningún planeta encontraremos que no nos sea demostrable, haremos del futuro nuestra llave, lunáticos y todo seremos la acción ligera de equipaje, la prisa vegetal de nuestras nuevas oportunidades, la religión sin ningún dios, sólo dioses naturales. De naturaleza serán nuestros dioses santos, aquellos que valen.

Algunas personas creerán que tengo suerte porque no trabajo, pero pocos saben o ignoran lo duro que es mi día cuando no estoy estabilizado. Tengo que tomar unos medicamentos que tienen demasiados efectos secundarios, también es una esclavitud, porque para erradicar la otra esclavitud, la verdadera, la realmente mala, tengo que tomar estos medicamentos. Como resultado es mi obesidad, mi soledad, mi célibe vida sexual, ya que uno de los efectos secundarios es la falta de lívido, o sea, que la psiquiatría moderna me ha castrado como a un eunuco y me ha hecho un monstruo físicamente. Y ustedes se preguntarán que qué hago para sentirme vivo y no un muerto en vida. Pues muy fácil. Tengo la música que es mi musa más apreciada. Sobre mujeres diré que hace años descarté esa posibilidad, soy incapaz de tener una relación de pareja. Pero no me tengan lástima, hace tiempo comprendí que mi vida tiene que afrontar una soledad necesaria para mi estabilidad emocional. La bebida y las drogas las tengo prohibidas por los médicos y por mis ganas de ser una persona completa. Lo único que hago es fumar y cada vez fumo menos. Ustedes dirán que qué vida tan insulsa y aburrida pero yo no pienso así. Yo pienso que la música es mi musa y los libros mis compañeros de aventuras, cuando entro en mi “habitación culta” respiro efluvios desde tantos y tantos escritores que, como yo, optaron por la soledad voluntaria. No pretendo dar pena, soy muy feliz solo, y aunque ustedes estén agobiados con el confinamiento, yo puedo decir que para mí no existe vida mejor. Yo huyo de la humanidad, aunque deteste todo contacto humano, tengo amigos, buenos y pocos amigos, pero puedo confiar en su amistad. Soy feliz con mi música y mis libros, también con el cine que me apetece ver, aunque me crean un solitario no lo soy en absoluto, Internet ha sido creado en un momento idóneo para mí y para mi existencia. Tengo dignidad, que es la base creo yo para escribir, ya que escribir para mí es una manera de razonamiento y de introspección donde con la ayuda de Internet creo ser una persona completa. Para tener dignidad he tenido que leerme algunos libros que son la fuente de subsistencia y tengo que decir que con un libro en la mano, viendo cine, escuchando música se libera el espíritu y se pierde el miedo, y se va con la cabeza sobre los hombros y bien en alto. A mi escribir me ha llevado a derrotas y luchas diarias, no pretendiendo el éxito, sino para mantener un hilo conductor entre la persona que soy o intento ser y el transmisor que es donde quiero llegar para ondear así en un hilo comunicativo. Lean, hay bibliotecas, ejerciten su criterio, Sean hombres de palabra que viven para las palabras, mientras se lee se viaja, se encuentra compañía, y sobre todo es un momento de paz. De paz necesaria, quizá un día todos los hombres juntos podamos entonar el mismo himno, como nos enseña la novena sinfonía de Ludwig Van Beethoven.
Posted on 2:38

Si me mantengo distraído me mirarás la sombra por curiosidad veterana y usarás el drama para decirme que no venga, si me conformo tú te vas porque crees que estorbas y yo me preocuparé de sentir aquello por lo que soy hombre todavía, y si te digo voy y me quedo para que tú te escondas no encontrarás sitio porque te dirán que es una broma, te dan miedo las bromas porque te acribillan la sonrisa. La tarde es un milagro que la mañana presentía pero jamás esperaba; la tarde de mayo es un cielo azul con algún momento gris de plástico suave de melancolía y desvelo, por ti canto la misma canción siempre e hice plegaria de mi inocencia en mi pasado y subí un molote de presencia incómoda, la tarde de mayo sueña un agosto que guarda en su regazo de mujer joven y digna, como estirpe extinguida en la soledad, como aroma que ha huido en el café, como pensar en lo inútil que es morirse en vida, con lo cara que está el coste de la vida, que te ciega como a un iluso o te hace cáscara vacía que se tira al aire, escupitajo que te habla a ti solo, ¿y qué dice? Nada dice, es la lejanía de una lluvia que se aleja, la tarde de mayo es un bostezo sosteniendo a la mañana, con la primera luz del alba la tarde se hará una guadaña, para segar la espiga que se traga el viento, y el viento no puede ni tragarla ni sacarla, el viento crece de enajenada marejada, la tarde de mayo es el sueño de un crío jugando con hormigas cabezonas a las que le arranca las antenas, la tarde de mayo será remplazada por cuatro lúcidas palabras dichas a una edad temprana, crece la multitud en los cielos que arrasan, y el hombre se queda en casa, aunque hasta allí llegan las bocanadas de la noche que no entiende de linde, de pared, de tramontana. Tarde, que llegas tarde, ¿porqué vendrá la madrugada? Porque la tierra gira y gira y más que girará desnuda en la palabra, que no es la tarde, que no es la tarde, dijo ella mientras el hombre esperaba. En el reloj eran las 20:00 y el verano esperaba tras la mirilla. La tarde de mayo se pliega como una butaca de playa.