Si algún día estás triste o enojado
Con el mundo y sus desdenes
Vente a ver a Capplannetta,
hombre de imágenes y poeta,
Si algún día tienes china en el zapato
Por el mundo y sus desaires,
Allí en Torre-Romeu se alza una bandera
Es la bandera del señor Capplannetta,
Que se pone a escribir canciones
Entre varias variaciones,
Si algún día tienes depresión
Ponte a mirar la indefensión
Del señor, para ver a Capplannetta,
Hombre de imágenes y poeta.
Llego a casa de noche y no hay nadie,
Unos, se fueron hace años, cuando la guerra,
Otros, viven en las afueras de todo,
Los incondicionales, están tras el teléfono.
La soledad buscada no es mala,
La mala es la obligada, la que da miedo sea tuya,
La soledad tiene varios aspectos
En los que se personifica o se solidifica.
Puedes estar rodeado de gente y ser,
A la vez, el humano más solo de la Tierra.
Seguramente yo he infringido alguna ley
Escrita en las entrañas de la conexión colectiva.
Siendo un infractor debo pagar
Con la señal de Caín las derrotas de los timoratos,
Aquellos que soñaron con la fertilidad
Del alba cristalina y yo pago esas culpas.
Ya que vieron derretirse el sueño como un humo
que esfuma del aire, del aire que lo lleva a la zaga huidiza,
A todos los hombres de la Tierra los quiero ver aquí.
Aquí, donde yo limo mis impurezas con una lija
Que crea llagas de inercias paralelas y todas iguales.
Yo le abro la puerta de mi casa
Al carnicero, al derrotado, a los timoratos que soñaban,
a los ajedrecistas que lamen sus propias heridas en la derrota,
a los boxeadores, pues también existe otra soledad sobre el cuadrilátero,
a los que se enfrentan en el deporte y caen de boca en el barro
De esta vida, a todos yo les doy mi piedad.
Posted on 5:28
Cuando Truman Capote escribió una breve conversación en la que Marilyn Monroe le confiesa que tiene una relación amorosa con un escritor, en este caso Arthur Miller, la conversación (verídica) acaba en un monólogo de unas cuantas frases maldiciendo la vida asquerosa por Truman Capote que tituló la conversación relatada como UNA MARAVILLOSA CRIATURA, creo recordar, es evidente que Truman adoraba a Marilyn, es más, también quiso que protagonizara la película Desayuno con diamantes de la cual él era el escritor de la novela titulada Desayuno en Tiffany's. Yo veo mejor para el papel a Audrey Hepburn pero eran amigos él y Marilyn, y son reveladoras las últimas frases del relato del que les hablo, de ahí he sacado la idea para este collage, espero les guste.
Posted on 3:31
Dice que le da miedo la gente,
que la siguen en la noche,
huye de trasiego y de calle,
se pasa el día encerrada,
casi nunca tiene ganas,
yo la entiendo y no le insisto,
tampoco pierdo esperanza
de que se cure algún día,
por qué, Señor, por qué
¿qué mierda hemos pisado?
se esconde de extraños presentes,
dice que nadie la quiere,
que conspiran contra ella,
que le hacen brujería,
imagino sectas en el aire
reírse
de sus delirios,
miedo me da a mí reírme
solamente en su presencia,
ya no vamos de paseo
a la feria como antes,
ella enajenada insiste
en que hablan mal de ella,
quisiera que curase como cura
[el buen milagro,
como curan las sonrisas,
como curan los te amos,
pero yo no puedo ayudar
a quien en mí no confía,
me siento herido, culpable;
no puedo ir a visitarla,
ella vive su locura
de fantasmas en el vacío,
ella vive la desgracia
de lo que no existió jamás,
quiero ayudarla sobretodo
cuando menos yo lo puedo,
la mente es cierta ficción,
es enigma metafísico,
se vuelve habitación vacía
y eco en el abismo,
tropiezo por enésima vez
y hambre para siempre,
la plebe escoge estereotipo
con vigencia y sin problemas,
utilizan al desprecio
como arma arrojadiza,
nadie tiene la culpa
de esa injusta hipocresía.
Voy a morir de asfixia,
alguien me tapió el paisaje.