Mucha gente puede ver en el hecho de que salga poco como una pérdida de tiempo, pero yo no lo veo así, en mi casa lo tengo casi todo, pobres de aquellos que buscan en la calle lo que no tienen en casa.
La rareza de mi soledad la hallaréis en que lo que muchos ven en mí no lo soy y en lo que realmente soy no puede verme.
He tenido más éxito en Facebook y en Twitter y en la vida diciendo una medio verdad que diciendo la gran verdad.
La locura está más cerca de los sensatos que de los insensatos, pero una cosa es segura, nadie está a salvo.
En la hojarasca seca de este otoño frío existe aquel rincón todavía desconocido, le mean los perros, el viento lo encarcela, es como cuando te preguntan de niño que si a Mamá o a Papá, ¿a quién quieres más Cecilio Olivero Muñoz, tú que por fin hallaste el rastro por el que la dignidad de los hombres está en manos de déspotas aberrantes? Mis padres me enseñaron la ley suprema de callarme cuando lo fuere preciso, miraos déspotas de este mundo cruel, ningún libro ni ningún padre os enseñará a callaros la boca, sí, cuando lo sea preciso, cuando lo fuere oportuno, vosotros, ciegos e insaciables déspotas, os entrego mi corazón pero mi casa es mi casa. Os entrego este poema, no está registrado, coméroslo, si todavía os queda un hilo de escrúpulo.
Posted on 2:17
Júrame Papá que soy tu monstruo
preferido, si te asusto enormemente,
si tropiezo allá en tus sueños,
júrame Papá que soy tu monstruo
preferido, si me como el dividendo,
si el trasiego me hace malo,
júrame Papá que soy tu monstruo
preferido, te prometo ser persona,
intento ser peluche amable,
júrame Papá que soy tu monstruo
preferido, si las rebabas te lastiman,
si jamás me gustó el fútbol,
júrame Papá que soy tu monstruo
preferido, si acaricias mi fracaso,
como patadas bajo la mesa,
júrame Papá que soy tu monstruo
preferido, yo te juro no hacer ruido,
tampoco comer
chicle en misa,
yo solamente quiero ser tu monstruo
inútil, tan
inútil, y tan preferido.
De adolescente puse en una pared de un parque mi nombre unas diez o doce veces con Tipex, y no hace mucho pasé por allí y todavía hay algún rastro de ello, no es que de adolescente tuviera demasiado ego, es que entonces me quería un poco, si yo dejé de quererme es por que te quise mucho a ti, quizá demasiado, siempre a ti. Ahora vuelvo a quererme, ahora me quiero más que nunca, pero ya no tengo pared en la que plantar mi nombre, ahora ya no soy un niño, ahora planto quimeras de colores en los muros de mis blogs, ya no soy un niño pero no quiero dejar de serlo.
Pizarro, Hernán Cortés, El Tempranillo,
Alfonso XIII, Primo de Rivera, El Caudillo, UCD, PSOE, PP, el Torete, el
Vaquilla, Tejero y el Matusalén de Carrillo, Todos al Suelo, esto es un atraco,
Manda Huevos dijo Trillo, los Gal, Barrionuevo, Vera, el Lute con el brazo en
cabestrillo, la Guardia Civil, Sierra Morena, la Inquisición, a cada cual, a
cada cuanto, Godoy, Roldán, El Lazarillo, Carlos V, Bárcenas, Rajoy y de
calamares el bocadillo, la Movida, el movidón, Carmen de Mérimée enseñando el
canalillo, el hijo de Puyol, el hijo de Putón, Barça, Real Madrid, aquí el que
no roba es un pardillo, Montilla, el Tripartito, lacayos, testaferros, nos
pasan el platillo, héroe es un ladrón, vaya gozada ser un Borbón, o un bribón,
Urdangarín, y la Vieja del Visillo.
Posted on 3:06
El mundo fijado de las fotografías, el mundo posado de los retratos sepia, ese, ese es otro mundo, es un mundo quieto, parado, perplejo, estático, mundo verdoso y anaranjado de las fotografías Agfa, ese mundo se ha grabado con luz propia, y sin embargo nosotros, nos movemos a través de esa luz y allí la vida es otra.
De pequeño me daba miedo lo cerca que estaba la secreta verdad de la mirada de la mentira a voces que pudo haber salido de mi boca, por eso fui carne de varias calumnias nacidas de la confusa infamia de la vida, hoy, me aproximo al filo de cuchillo de las bromas hechas mentira y me siguen asustando las ruinas de mi futuro.
Quisiera que sonara otra eterna canción, y no que suene repetidamente el tic-tac del litigio entre la noche y el día, se hace tardía la sonata de luz de luna, se hace improperio la danza continua del sol, yo quiero ser canción, pero huyen las notas de mis palabras.
Porque probar los límites del miedo viene a ser como un cosquilleo, un cosquilleo que se retro-alimenta como en pleno invierno percibir el fuego, si estás demasiado cerca arderás en sus llamas y el miedo te hará débil, si estás amparado en su calor ni lejos ni demasiado cerca estarás a gusto porque ese miedo te mantendrá a raya de otros peligros, pero si estás lejos estarás a merced del invierno y el frío constante y sin miedo corres el riesgo de meterte en demasiados problemas, serás una causa pendiente, o algo peor, carne de cañón o de presidio.

No te aferres a una triste historia en el espinoso jardín de los cactus de amores pasados. Todos los amores pasados huelen y saben a triste canción, a una decadente historia donde alrededor de la soledad gira todo el mobiliario usado y ni en una silla vieja basta ningún perdón, ni en ningún renglón de tu triste historia cabe lo malo de un añejo pasado que se olvida en cada estación mientras pasa el tren apropiado. No te aferres pues ya todo acabó sin un final soñado, toda la historia se hizo canción y en esa canción ya no vuelven músicos de acordeón, ni ningún cantautor trasnochado, ningún ejército de timbales han pasado y sabe a sucia el agua que se usó para fregar la pista de baile donde se dieron los primeros pasos, sabe a usado el papel con el que vas a dar telón a un final al vacío envasado. Sabe el amor pasado a sombra que sigue atrás y que tú ves en un día soleado, pero los días grises de melancólica canción, días nublados sin apenas luz ni calor, los amores pasados saben y sabrán a borrón donde has errado, a salpicado chubasquero donde se mezcla agua con el barro.