Los dos éramos puros como el olor a nuevo de los coches nuevos, los dos empezamos a cantar una nueva vida que empezamos a vivir, tu sonrisa pura y tu ilusión de burbujas, mi vértigo a lo desconocido pero con ganas de amarte. Cuentan los que saben que nuestro amor era de conveniencia, ¿qué sabrán los que saben si nada saben? Viajamos en taxi bajo un cielo con gafas de sol, andamos la vida de perros y nos amamos como gatos, nos arrancamos la viña donde cultivan nuestra alegría, sin embargo, luz pequeña al final del túnel y y tú empeñada en cambiar de conductor con el coche en marcha, la velocidad azul es un neón que nos traspasa la coraza, la ciudad se hace reto imposible, tráfico, ruido y demás trasiego, como vencedores nos divorciamos.
Posted on 0:59

Los ángeles además de crear bosques y humedales también son los intermediarios transmisores entre la noche y el día, cuántos ángeles existen que mueren o se abandonan sin saberlo. Las personas que hacen reír o tienen la particularidad de ser graciosos son ángeles, aunque ellos desconocen este designio. También existen ángeles que son mitos vivientes o ya fallecidos, es más, existen ángeles que han obrado milagros estando muertos ya. Conozco tantos ángeles que sería imposible enumerarlos o nombrarlos a tod@s en este escrito. Por ejemplo en los hospitales, en los parques de bomberos suele haber algunos, los cuidadores de animales, un ejemplo próximo, en mi familia hay unos cuantos, y no lo digo porque sean de mi familia, es porque ellos sin saberlo han ofrecido su vida para un sacrificio perpetrado bajo mandato divino, y este, ha seguido un curso de azar oculto bajo la apariencia de tránsito rutinario. Sed ángeles, sed ángeles, ángeles ocultos tras la invisibilidad de la muerte, venid todos los ángeles a mí, yo os daré vuestro alimento, amor sin saberlo ni pretenderlo, amor que se entrega como un pan obligado y gratuito. Amor puro.
CONCLUSIÓN ESPONTÁNEA: la muerte no existe, no, los astros de Hollywood nos enseñan que la muerte es vida, y ésta, anda rodando del celuloide hacia la carne de pixel, sí, la muerte no existe, tiene la muerte allá en sus entrañas un imperio de silencios que llaman en nuestros sueños recientes y futuros, la muerte guarda en su seno una presencia invisible donde todos los cielos y también los infiernos están presentes en nuestra cotidiana verdad. Prohibido tocar, esta es la máxima de la muerte rotunda, mientras, desandamos con nuestra plegaria de vivos hacia un rezo que nos calma la ceguera imposible del tacto de la naturaleza y la presencia en un marco de vida y de luz inmaculada.
Posted on 2:27
Suena La cabalgata de las valquirias de Richard Wagner en los auriculares de los pilotos, en los drones no suena nada, el calvario viene del cielo, el calvario viene del cielo, oíd como es el estruendo en la tierra que compartimos, se derraman los tinteros, se rompen los cristales, las notas de cada partitura huyen con el miedo de los tambores satánicos, se esclavizan los relojes y una aurora busca su sol perdida de locura en el cielo que aúlla, los senderos se cruzan y se vuelcan en las vías de los trenes, los ataúdes salen nuevos de cada noche que grita, hacen brindis con la mala suerte apostada en los estancos, una rabia profesional inunda los campos de vacío, los llantos se hacen eternos como bandoneones a destiempo, la naturaleza huye despavorida y un niño busca su consuelo en el filo de una herida abierta.
Posted on 0:49

Miren mis manos, miren mi cara, no dejen de mirar la espiral. Ahora, justo ahora, que están en un trance de ansia de medianoche, justo ahora que están entregados a la palabra, a mi palabra, les puedo decir que cuando se te achine la mirada tras un escarnio blando que se va, que se fuga en los ojos de tu compañero, cuando tengas que apretar el esfinter de incómoda presencia, cuando rompas el cristal de la fraternidad en un suspiro caliente que sale de ti y se apaga de frialdad, cuando finjas no pensar, pues no pensar es tu deseo, y tengas que mascar la dormidera de la mala suerte, cuando tus ojos se cierren y queden dos, tres, cuatro segundos con los párpados pegados, juntos como dos hermanitos abrazados en la noche, cuando el miedo te hiele el sexo y lo notes tan helado y pequeño que sientas vergüenza extrema, cuando huyas por las calles bajo un pañuelo de silencio que tiembla como un monigote empapado en el invierno de la ciudad, entonces, entonces, comprenderás que eres un hombre, completo o no, pero un hombre que arrastra sus pies por las aceras y comprende que la culpa de nuestro sufrimiento no pertenece a nadie, por que estamos en un estado de conexión hipnótica que nos une en la catarsis del mundo.
Posted on 1:40
CRISPADOS COMENSALES
Apartaba la grasa
del magro de mi canción,
cantó cien veces el gallo con el regusto
de un caldo de gallina,
repitió mil veces monja
para acabar siendo jamón,
para combatir su culpa y su dolor
se leyó el prospecto
de la tableta de aspirina,
me comió con pan y vino
y cocinó con brasas mi corazón,
me hizo las entrañas anticucho
que se come sin pagar propina,
me dijo que ella siempre
o casi siempre nombró
al pan pan, y al vino vino,
siempre ha sido mujer de tradición
y que eso del vermut
es mera pamplina, de tapeo
destapan en terrazas la traición,
lo único que ocurre
es que mi afición
no me da para pitanzas
en carne viva,
si confundes un soneto
con una canción
confundirás al semen con la leche,
y al caldo de cultivo
con el esputo de mi saliva.
Si confundes mi mirada
con la lata y el tambor
confundirás también mi erre que erre
con mi bocanada,
o al sufrimiento del marisco
cuando lo guisan en vida.
UN PÁJARO POR CORAZÓN
Tengo el corazón con los secretos abiertos,
quizá sea por eso que no me importe abrir
mis secretos sin yo saberlo, tengo el corazón
como un pájaro cien veces muerto, yo
te quería tanto que cuando dormías
acariciaba tu silencio y te hacía caracolas
en tu pelo, y te besaba el sueño sin saber de él,
yo te quería tanto que esperaba enamorado
a que me susurrara el viento
para que replegara tu infancia de niña traviesa,
una niña partida en dos mitades,
las mitades de unos padres, los tuyos,
que se separaban entre tu trauma perforado,
y yo te tenía pena por que te quería
y tú no sabías eso, y nunca lo sabrás
por que odiabas mis poemas,
yo te quería tanto que las diez horas
de jornadas laborales yo te perseguía
a ciegas por el laberinto de la imaginación,
y te pensaba ebrio de tus gemidos evaporados
por mi alegría efervescente, y te esperaba
limpio y nuevo, te amaba suave y sin límites,
te quise tanto y ahora quizá te quiera un poco,
poco, por que el que quiere una vez quiere muchas,
y quien quiere muchas veces amontona pocos,
como semillas de frutos que se recogen cuando
la cosecha es soledad, yo te quise tanto
que me volví palabra para nombrarte,
cuchillo para vengarte, plegaria para rezarte,
promesa para desengañarme,
y rastro para perderte, yo te quise tanto
que ahora guardo un recuerdo,
a momentos malo y en otros bueno,
pero yo te quise tanto, que si te quisiera otra vez
comprendería, de una vez por todas,
que todo tiene solución menos la muerte.