
La memoria de nuestros padres, el privilegio de nuestros hijos, recuerdan los padres las hambres y la mala vida que no tuvimos, la memoria de nuestros padres, el sacrificio que no quisimos, se oye lejano el ruido de sables, se acuesta cerca la casa de hilo, la memoria no cree en culpables, la sangre no conoce designios, yo me sacrifico la madre, tú te aprovechas del sacrificio, demos al abuelo caldo de ave, demos al pueblo despojo y delirio, dicen que el campo no tiene llaves, lo que tiene el destino es mero camino, la memoria de nuestros padres, el sacrificio que no conocimos, varicela, tisis, sarampión en las carnes, fecundación in vitro de nuestros hijos, nadie quiere ser hoy en día amable, nadie quiere hoy día compromiso, postguerra y hambruna sufrieron los padres, hoy día los hijos se aúpan a los caprichos, arbitrios que pagar, contribución, aullidos, errores fallidos, hijos pródigos hartos de lupanar, fiesta mayor, encierros por sacrificio, la memoria de nuestros padres, la juerga de nuestros hijos, esta vida es un no vivir, una factura por pagar, una deuda por compromiso, la memoria de nuestros padres, el futuro de nuestros hijos, justo ahora vemos la ruina grande, justo ahora vemos que a la lucha le afloran filos. Por la memoria de nuestros padres y por los vacíos y escuálidos bolsillos suena una voz sollozando culpables, intermitente alegría por esbozar, estrellas negras con fondos amarillos, huidas de escape por el patatal, romos y mellados se oxidan los cuchillos, bobos y destemplados bostezan los chiquillos.

Hay poetas y escritores que son muy buenos haciendo su trabajo, son muy buenos en eso de conjugar verbos y en eso de buscar adjetivos, y en eso de unir sujeto, verbo y predicado, pero se olvidan de algo, se olvidan de ser luminosos como soles candentes, ya que son oscuros, les saludas por la calle y se retiran a componer sus poemas, embalsamados de experiencia superficial, follando menos que Tintín, leyendo toda la mierda que caiga en sus manos por que algún fulano dijo que esa mierda era buena, estos poetas son oscuros como manchas de humedad en una pared amarilla, son muebles viejos que creen en la técnica de los baúles que se abren de siglo en siglo, estos poetas son maleducados, por que arañan vanidad y techumbre haciéndose lejanos como las estrellas del rock, y son tontos, sí, por que la vanidad es breve, por que se agotan las horas como primaveras fugitivas a las que les falta el oxígeno, son oportunistas e inoportunos, maleducados del vicio por la élite de los prostíbulos burgueses de la hipocresía ilustrada, anda y que os jodan, anda y que os jodan, por que yo voy a vivir la vida a tope antes de gastarme 106,57€ en libros, voy a gastarme la pasta en hacerme un mamífero inmenso, saciado, colmado, y muy satisfecho, voy a gozar de la hermosura de las sonrisas, voy a gozar de las malas compañías, voy a tratar con dementes, con borrachos, con cocainómanos, con crápulas que se acuestan con las chonis ordinarias, ordinarias pero amables, amables que ven Sálvame, pero bellas en la desnudez que pisan, voy a saciarme de vida y cuando me dé la vuelta contaré anécdotas antes que ficción y aire embotellado.
No se lo cuentes a mamá y deja que me venga la carta de despido, ya sé como me proclama el mandamás:
El presumido, el impresentable, el que se quema siempre el paladar, el innombrable, el recluido, el subalterno, el que pide para gastarlo en el bar, el intratable, el insufrible redimido, el tonto eterno, el que presume y na' de na', el que hace bulto, el loco enfermo, el que hay que ponerle morral, el cara de susto, el cacaseno, el que tiñe de tiña el percal, el que va de culto y es un garrulo que no sabe hablar, el resentido, el tontodelculo, el cara de pan, el karma duro, el cretino, el Barrabás, el pollo crudo, el anodino del que me cuido, no se lo digas a mamá, que soplo embudos, no se lo digas a mamá, que cuando como hago ruido. No le digas a mamá que para entenderle no estoy instruido.
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La Venus de Manhattan ella se peina con un cepillo de nácar y se tiñe de blanca estrella, dicen los que la conocieron que chispada de champán era divertida, y por la puerta trasera de hoteles buscaba la sin salida, dicen los que la amaron que leía muy poco y otros que la hubiesen deseado hasta con mocos, en una cloaca te desvistes inocente y obligada por que los hilos del dólar maniobran a la coartada, coeficiente de Einstein, rosa afligida y solitaria frente a los psicoanalistas, rosa negra con tu lágrima pulcra en la tumba de Rodolfo Valentino, en los bulevares de Hollywood han encontrado tu listín manoseado y tu agenda ya herida y un deportista humillado, han destripado la aurora de tu piano blanco, eterno piano de jazz y fotocall de cartelera y estreno en las alturas del rayo, las manos manchadas de hormigón sellando tu huella gris en el paseo donde los provincianos señalan al suelo gimoteando, sexy presencia de escarcha ante los presidentes de América, potro de tortura con barbitúricos en la negra sombra que deja tras de sí la mafia, Venus de Manhattan qué frío está el asfalto sin una madre que te cubra entre algodones, fría culpa de tu infancia, descabezadas muñecas, y un té helado en pleno invierno los fotógrafos te lo tiran a la cara, cura de desintoxicación, funerales de rojo, una cumbre de escándalo natural, resultabas insultante por que ofende el material cosido por la libertad, y enemigas en el sótano te esperaban para recibir la recompensa ahora que ya no existes por que eras más bella que el alba.
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Llevo algunos días pensando en esta personita de pies cruzados y traje de marinerito que fue mi abuelo, mi abuelo nació en una familia con tierras, esas familias que antiguamente les decían familias bien, no tuvo en su casa ni blasones ni ningún retrato de un abuelo que ganara una batalla, mi abuelo al tiempo de casarse enfermó de la vista, se quedó casi ciego y no podía apenas trabajar la tierra, su tierra, la herencia de su familia. Como este no pudo trabajar la tierra heredada tuvo que emigrar al norte de España, a Cataluña. Tal vez esa sea la historia de miles de emigrantes que dejaron Andalucía para encontrar una vida mejor en la Cataluña de la época. No lo he dicho, pero mi abuelo vivió y nació en un pueblo de Almería, concretamente en Lubrín. Recuerdo su aureola de humo denso flotando alrededor de él, también recuerdo la música que escuchaba en su radio-cassette, mi abuelo era un hombre fuerte, con manos frías, con el corazón tierno, cariñoso y sonriente, aunque cuando discutía, sentenciaba con frases lapidarias. En esa foto hecha cuando era un niño, como es evidente, estaba junto a sus padres y su hermana algo menor, su hermano pequeño todavía no había nacido. Recuerdo cuando le decía: -Yayo, me das para una piruleta? Y mi abuelo me decía Te doy pero si me compras un helado almendrado, helado que se comía a escondidas, ya que mi abuela si lo pillaba le regañaba, por que era diabético. Hoy quería compartir este recuerdo, no sé, me apetecía.
Posted on 8:02

Celebramos el día en que Martín Luther King dio su discurso ante las masas, su discurso empezaba diciendo I have a dream, lo penoso es que fuera tan solo un sueño, siento aguaros la fiesta, el sueño, tal y como lo dijo, o el discurso del sueño se celebra por doquier, y es lamentable tener que celebrarlo, pero más lamentable es que sea solamente un sueño. Se llenan de solemnidad las viejas glorias negratas luchadoras ellas de los viejos sueños empolvados y reivindican la igualdad entre blancos y negros, la dama de la televisión, maestra de ceremonias y dominadora de las masas y de las minorías desfavorecidas de América, sube al estrado acompañada de un esclavo con un paraguas guareciéndola de la lluvia o el sol, valga la paradoja, pues ella es negrata pero vive en una mansión, valga la paradoja, se asesina, se sacrifica y después glorificamos. El sueño americano ahora es un chiste, ya que aquellos que lucharon por los derechos civiles presumen ahora de ser parte de la gran nación dueña y referente del mundo esclavizado, la misma hipocresía para Obama o para Mandela, la misma hipocresía unida al orgullo de ser la gran nación redimida, la gran nación de redentores, 50 años de celebración del I have a dream, 500 años tiene en Senegal la puerta del No retorno, yo tengo un sueño hermanos: tengo el sueño escuálido de que el sueño deje de ser un sueño, no pido gran cosa, sólo pido que se extinga el odio, que los años de esclavitud sean una vergüenza, que seamos hombres que cumplen promesas y sueñan con cosas como el sexo onírico. Esto suena a John Lennon, esto suena a Gandhi, esto suena a Ché Guevara, esto suena a Sandino, esto suena a Federico, esto suena a Zapata, esto suena a Frase hecha, esto suena por doquier, está escrito en el cielo o en una barra de hielo, pero suena desde la entraña de la humanidad.

Viento del norte, te invoco desde el hartazgo, sopla con fuerza, haz que eructe de óbito el verano, arrincónalo estupefacto, que no incordie más, llévate con él a los que exponen los mojitos, a los fotógrafos con inquina y fanfarronería, que vuelva el otoño a toda prisa, como un pájaro justiciero que se ríe de aquellos que andan quejándose en invierno de la crisis y después en verano veranean en la comunidad valenciana, llévate a los alemanes, a los ingleses, llévate a los rusos capitalistas, llévatelos con sus canciones patrióticas, que vuelvan los pueblos fantasma en la costa, que se incrementen las ventas de pinta labios de cacao, que se empolven los ventiladores, que descansen los climatizadores, que se extingan los cafés con hielo, que estiren la pata las barbacoas, las ferias, los festivales de verano, la mala televisión, oh sí, la mala televisión que es una tomadura de pelo, llévate al infierno el verano, las cigarras también, los grillos, las moscas, y los mosquitos, que las aguas de las piscinas se tornen de un verde oscuro, arrasa con las terrazas de verano. Esto lo dice alguien que de veras está en crisis, que vuelvan los políticos a rebuznar como burros en el congreso, que se acaben las cortinas de humo, los encierros y las costumbres provincianas, este verano no lo olvidaré, no, Dios, no, me cago en Chanquete y en todo el elenco de Verano Azul, me cago en Curro Jiménez, y me cago en Paz Ladilla, ya no me hace ninguna gracia, haz que se pire el verano, hazlo viento del norte, hazlo por favor.