Posted on 2:14
Pues eso, que Sí, y Sí, venero la flor del Sí, como un escarmiento al no, por eso el Sí, por ver sonreír a mi hermano, por lograr arrancar la espina de un efecto placebo eterno, por ver abrir la tarde en mi cielo, por ser aquello que dejé en un suspiro impregnado, por ser nuevo sonrojo volcado desde el sentir más ciego, más ciego, por ser Sí un no te viene anudado, anudado de sulfuro y picazón, como un pensamiento repetido que pierde cordura al rato, como un no que hace destellos en el corazón dando bandazos, como un no que se ofrece mecánico brotando sudor con un leve desmayo, como el no que deshuesa la rabia y la hace pus encerrada en un grano, lisura que hace retroceder al amigo y al primo lejano. No, negar es someterse y el Sí es trasformar lo negado.

Ya tengo la impresión, no demasiado certera, de que ya han concluido mis días malos, malos días en los que me he dejado atrás algunos lastres. Lastres que me atormentaban, lastres que me impedían respirar con plenitud. En estos días malos apenas he podido leer ningún libro, los he comenzado a leer y me he cansado al rato, he leído algunos blogs, algunas webs, he visto cine, he visto documentales, también he leído algunas cosas publicadas en Facebook, en fin, tengo la mente ocupada, ocupada y preocupada, demasiadas cosas me distraían. En todo este tiempo no he dejado de comprar libros, pues llevo un tiempo sin bajar a la biblioteca pública, biblioteca que está debajo del edificio donde vivo, pero no es por pereza, es por que esos lastres me impedían tener contacto con las personas. Ahora quiero retomar lecturas, quiero establecer nuevos contactos, tengo esperanza en una vida nueva. A veces me ha llegado a pasar lo que le ocurría a Roberto Bolaño con los libros, compraba libros y se conformaba con acariciarlos, no los leía, a mí me ha llegado a ocurrir lo mismo. Es una vertiente fetichista digamos, que en mí desconocía. No hay nada como renovarse, renovar tu biblioteca con lecturas futuras y caminar un nuevo camino de honestidad en la escritura, y de nuevos amaneceres frente a un libro.
Posted on 3:25

La calle es de los déspotas, eso todo el mundo lo sabe, por eso andan los limpios de corazón con una mirada tensa por los bulevares, andan a veces asustados, otras veces iracundos y cuando están en paz con su vida viene el déspota y hace y deshace desde su odio, por eso el nervio enrojece y deshuesa la pepa del aliento en todos esos corazones que esperan llegar a casa. Como en todos los lugares de este mundo, en Internet, también se arrastran las miserias, se arroja la gangrena en la sangre como un arma arrojadiza, se usan las puras golondrinas ciegas para hacer daño a quien te parte en dos como un acordeón roto, a quien se le envidia la miga y las ganas de ser libre. Yo no quiero mirarme las cicatrices y prefiero guarecerme en la atmósfera con la sonrisa incauta, ya no quiero contar pétalos de predestinadas margaritas, prefiero revolcarme salvado del sol con el aire climatizado, prefiero que mi casa sea un gemido fresco a que sea un incendio que yo mismo provoque, sabemos que existe gente mala en el mundo pero replicándoles/borrándoles/bloqueándoles no van a cambiar, no van a cambiar por que no se les echa de menos y lo saben, no van a cambiar por que sólo conocen lo que del simulacro han aprendido, pero no han visto la catástrofe parir sus desquiciados actos desgarradores. Se suele pensar que todos respiramos el mismo oxígeno, pero científicos de Estados Unidos han descubierto una nueva especie de humanos; se hacen llamar los culpables y al nacer pagaron su precio, ¿Cómo se puede odiar a alguien que no te ha hecho ningún daño? Pues existe ese odio, lo llaman odio al derecho de nacer. Y ese derecho solamente quieren tenerlo los que en el oxígeno planearon un boicot para que mal vivieran los que no son como ellos.
Posted on 2:56
En mi casa me espera el descanso, me espera el refugio, me espera la paz, conozco sus fantasmas, podría caminarla a ciegas, en mi casa no tengo riquezas pero lo que tengo está pensado para ser efímero, en mi casa tengo el verano de ventanas abiertas, y la Navidad que tiene su comienzo de año nuevo, en mi casa conozco las llaves de paso, las duchas calientes en invierno, tengo estufa eléctrica para el invierno, y ventilador para el verano, en mi casa soy realmente yo, pero ahora no me pongo muy cómodo, si se me acaba el sueldo vendrá la policía y me desahuciará, en mi casa escribo poemas y la muerte en ella está muy lejos del presente. Pero sé que la muerte vendrá, la sufriré en mi casa, creo yo, por que la lluvia de mí se ha olvidado.
Posted on 4:44
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Avaló el sueño de su hijo y ahora le plantan el sueño en la calle, quieren quitarle la casa, la alegría de ser buen padre, el hijo le araña el oxígeno, se siente tan culpable, que ya no divisa el pelo de espiga, le clavan espinas que no plantó nadie, le quitan el aliento y le dan prisa, le asignan la esclava culpa del lastre, quieren quitarle la risa, la sonrisa y el donaire, quieren apretarle la horquilla, quieren enfrentar a hijo con padre, quieren mearse en la pila donde mojaban lo grande, quieren quitarle sus sillas, quieren hasta el colchón quitarle, quieren arruinarle las pesadillas, quieren sangrarlo en la misma sangre, quieren ahuecarle la crisma, quieren expulsarlo del baile, quieren aborrecerle la flor nativa, quieren activarle el mal carácter, lo sacan con muebles, con la ropa de hogar, con el menaje, lo sacan con el espíritu sucio de morosidad, le flota el equipaje en estanques, allí donde de noche es silencio la verdad, allí donde no hay respuesta sin parques, ya no lo llaman señor, ya no le ofrecen homenajes, lo tratan con todo el desprecio peor, lo degüellan y le enseñan sus carnes. Quizá haya un despertar mejor allí donde no tienen cara los personajes, allí donde la cara es lisa como un frío sol, allí donde vencen los maleables.