la gran cagada

Posted on 17:08


Mucho se ha hablado sobre la zona de confort, incluso hemos reivindicado un espacio propio como es el caso de Virginia Woolf, pero lo que le ocurrió a este hombre, a este ser humano, se escapa de todas las ideas que podamos hacernos acerca de la intimidad. Al fulano en cuestión lo llamaremos "interesado", un fulano interesado en que le concedan un crédito, y llama a un banco, pero no un banco cualquiera, él llama a un banco de créditos a distancia, no diremos cual, solamente dejaremos claro que el "interesado"  en cuestión llama a un banco de créditos a distancia y cuando ya ha superado las preguntas del contestador automático se pone al habla una operadora, pero a este señor "interesado" le asaltan unas inoportunas ganas de hacer de vientre, o mejor decir de cagar, un apretón en definitiva. Mientras habla con la operadora se baja los pantalones y se sienta en la taza del WC sin intenciones de molestar. La operadora le pide los datos de identificación y dice: -Pues sí señor, ya tiene usted aceptado el crédito, y añade, en dos días hábiles lo tendrá en su cuenta bancaria, al interesado que estaba sentado en la taza escuchando le vienen unas súbitas  ganas de empujar, mientras habla con la operadora se escucha un tremendo estruendo, eso relacionado con que en el WC hay un eco que realza cualquier tipo de sonido, ya sea este salido de la boca o de cualquier otro lugar, el estruendo parece un trueno, a la operadora se le nota que se aguanta la risa, qué digo risa, carcajadas de verse en esa situación, mientras la operadora le está dando la información vinculante al crédito, se la oye que quiere estallar, que quiere dar una carcajada abierta y libre, pero se resiste, el interesado al comprobar la resistencia forzosa que está ejerciendo la operadora también le vienen ganas de reír, él al verse en el WC y llamando al banco también se resiste, están los dos interlocutores apunto de romper a carcajadas, se resisten los dos, la operadora está deseando acabar esa llamada, aunque los dos se resisten a reír, a los dos se les nota velocidad y muchas ganas de acabar con esa situación ridícula, acaba por fin la llamada y el contestador automático dice: -Con motivo de mejorar el funcionamiento de nuestro servicio le vamos a hacer unas preguntas, diga del uno al cuatro la puntuación que le da a nuestro servicio, siendo uno nada satisfecho y cuatro muy satisfecho, el interesado está partiéndose de la risa al concluir con la operadora, el contestador pregunta: -¿Está satisfecho con la atención recibida? Nuestro interesado dice: cuatro, jajajaja, sigue el contestador: -¿Díganos como ha sido la atención recibida por su operadora? A lo que el interesado inmerso en una vorágine de cagalera y carcajadas le dice al contestador: -Satisfecho, no, perdone, muy satisfecho, no, esteeee, cuatro, jajajaja, El contestador, por supuesto, cortó la llamada.

36º Número de la revista literaria Nevando en la Guinea.pdf

Posted on 3:49



Space Oddity

Posted on 6:38

sorpresa perruna

Posted on 3:11


Ahora están dando por la TVE2 una película argentina sobre un perro, el perro es un dogo argentino blanco llamado Bombón, pero no diré más acerca de la película para no destriparle la gracia. Viendo la película me viene a la memoria toda esa gente amante de los animales, que están contra el maltrato animal y exponen fotos de perros o gatos fallecidos y torturados de manera brutal, también exponen las fotos de los maltratadores exhibiendo una cabeza del animal o el perro con las tripas colgando, verdaderamente eso es aberrante, eso me hace recordar cierto día que paseábamos un amigo y yo por el campo aledaño a mi barrio y nos encontramos con un perro de una altura mediana, de color calabaza, y muy simpático. A mi amigo le hizo gracia, o le llamó su atención que el perro cuando se acercaba para ser acariciado se ponía de patas arriba, la sorpresa de mi amigo no fue esa, a mi amigo le interesó que cuando el perro se ponía patas arriba y con su lengua fuera el sexo del perro estaba erecto, al chaval le hizo tanta gracia ese detalle que se le ocurrió agarrar un palo y para no dañar al animal introdujo el envoltorio de una bolsa de pipas de plástico, era un plástico grueso, mi amigo comenzó a masturbar al animal hasta que eyaculó, y ahora yo me digo, o mejor decir me pregunto: ¿Era eso maltrato o a este hombre habría que darle un premio? Él hizo algo agradable por ese chucho, aunque yo viéndole la cara llegué a pensar que le gustó eso más a mi amigo que al perro, ah, un detalle, el perro cuando se marchaba no dejaba de mirar para atrás.

LiooLi 2038

Posted on 3:46


Ahora andamos todos buscando nuestra propia parcela de felicidad, como si ésta fuese un derecho obligado, y sí, eso debiera ser, por eso cuando muchos no obtienen su porción de felicidad le joden la tarta a los que sí tienen ese pedazo de suerte, ahora ser feliz es un privilegio, más de la mitad de la humanidad no es feliz, y eso no tiene nada que ver con la pobreza, pues a veces se es más feliz siendo pobre que en la soledad de la opulencia, pero una cosa es cierta, para ser feliz hoy día se debe vivir a corriente de lo que piensen los demás, si no es así te condenarán al ostracismo y en ti albergarás sentimientos como el resentimiento o la envidia de ver a los demás de verdad felices, y es que el relacionarnos nos hace felices, separarse de la manada nos remonta a tiempos ancestrales en los cuales cuando alguien era expulsado de ella era una muerte segura. Llevamos el relacionarnos insertado en el ADN, como una huella que tememos pero adherida a nuestra más arraigada incertidumbre se manifiesta en la ansiedad y en la depresión, seamos una manada, despreciemos al desprecio, si cometemos el error de no querernos como una comunidad nos remontaremos a tiempos en que la soledad alienaba a las personas con métodos como el consumo obsesivo, o el Internet, ya no vivimos, la conexión nos aísla, nos creemos con la seguridad de que estamos acompañados entre Me Gustas y Comentarios, vemos circular a las personas publicando y publicando, renunciando a su intimidad unos, otros como pudorosos observadores también sienten el espejismo de la compañía edulcorada, pero la verdad es que la parcela de felicidad o la posibilidad de un espacio propio nos conduce a las máquinas, ¿De verdad somos felices o nuestra soledad y por ende nuestra porción de dicha empieza donde acaba el wi-fi? 
Escrito redactado en el año 2038.

Capplannetta's blog

Posted on 16:36


Mis padres son andaluces, los dos, yo no, soy lo que en Catalunya llaman un charnego, estoy orgulloso de mi condición de charnego y diré que no es soberbia decir que en ningún lugar me he sentido más extranjero que en la propia España, aquellos que son emigrantes de segunda generación pierden sus raíces, no me siento andaluz ni catalán, no me quieran atribuir a mí los problemas de identidad que tiene España, pues es la propia España la que los tiene. He visto a hijos de andaluces camuflar su acento en el norte de España, he visto a nacidos en Catalunya exagerar un acento andaluz que no tienen, yo, ni finjo ni me oculto, esta es la prueba, sé que no tengo patria ya que en mi patria soy lo que nunca he sido, pero yo, duermo en paz con los hombres, por que soy Capplannetta.

la foto

Posted on 16:27


Esta noche soñé con esta foto, la cogí prestada de una web, me gustó, me gustó ver al mítico Charlie con su pelo cano y sus dos hijas pequeñas a cada lado, vestidas de bailarinas, me acordé quizá del papel que hizo una de ellas en un film de Almodóvar, la película se llama Hable con ella, en ella Almodóvar hace todo un homenaje a la danza, por que al comienzo creo que es, hay una escena en la que dos personajes principales se conocen viendo un espectáculo de la bailarina alemana Pina Bausch, el espectáculo: Café Müller. Es emocionante ver la desesperación de la bailarina intentándose sentar en una silla y como ese ser gris se las aparta con premura, también me emociona bastante cuando la bailarina se precipita hacia una pared, como rozando su última esperanza, y cae y se desvanece como una espesa viscosidad y se queda rígida con las piernas pululando casi levantadas, es como si fuera un pájaro agonizante. Me acordé de Jacqueline Chaplin, viéndola ahí con su padre piensas que todo encaja, que el azar puede estar en lo cierto. En la película de Almodóvar aparece Jacqueline como maestra de danza, después recuerdas sus papeles primeros aquí en España, con Carlos Saura, míticos, excelentes, brillantes, como lo fue su padre, el azar es maravilloso.