Posted on 1:13

Por que la vida es dura hasta para Marilyn Monroe, la vida es un dulce que comemos algunos diabéticos y los que no lo son gozan de algún beso amargo, pero es bonita la vida, miren si es bonita la vida que nos cansamos hasta de ser libres, por que la libertad abraza al tedio y de vez en cuando necesitamos una esperanza nueva para descubrir que no estamos solos, niégate a que no te dejen comer el bocado, echa la culpa al vacío de los corazones pero trata de no dejar un corazón vacío, miramos el mar eterno, también miramos las estrellas, los dos son eternos, pero nosotros no. Es mejor saber que hay otros mundos ocultos en la tarde, es mejor saber del veneno que respira nuestra noche en soledad, antes que creerte libre pero escaso en el conocimiento de tus semejantes, la humanidad es corrosiva, se sabe, pero también planta bosques en las colinas y salvan a los débiles del valle de la oscuridad, eso es, salvas a los débiles, lo malo es cuando descubres que el débil eras tú, no hay nada como salvarse así mismo, los psiquiátricos ahora mismo están repletos de suicidas, sin embargo, en otro lugar del mundo, a aquél que sabe más que sabe el jefe lo atan de una cadena a un árbol, nos corrompemos a base de desengaños, a base de ver la mugre extenderse como la gangrena, pido piedad para los fulanos de hospital, pido piedad para los ángeles feos e inocentes, pido piedad para los valles oscuros, para los débiles que habitan en él y para los que salvan a esos débiles, que quién sabe, lo que el mañana les devendrá.
Posted on 7:38

Cuando comencé a fotografiar fue con cámara analógica, pero con un fantástico equipo, incluso aprendí a revelar mis propias fotos, es por eso que dispongo de un buen fondo de negativos de esa época, que eran los años noventa, tenía a todo el mundo harto de que posaran para mí, hasta hice reportajes para gente, también alguna comunión que otra, ahora debo confesar que nunca fui buen retratista, lo mío era el cuarto oscuro, ahora con la fotografía digital es distinto, no tienes el cuarto apestando a química, y no gastas en película y positivos, ahora todo es más limpio, pero tienes que tener sentido de la estética, si no estás jodido. Ahora soy un cazador de imágenes, pues creo que en la era digital el apropiacionismo es parte de nuestra contemporaneidad, ahora no retrato, aunque tengo medios, ni si quiera paisajes o fragmentos de collage, ahora trabajo con varios programas a la vez, pero no piensen que es fácil y fortuito, a veces para conseguir una buena foto tienen que pasar meses, ahora estoy comprando derechos de imágenes pero mi meta es tener un archivo con las mías, con fondos, personajes, detalles, etc... Cuando fotografío personajes de la historia del cine los considero como una parte también de la naturaleza muerta, es como si fuesen hojarasca con la que decoro un bodegón al que yo mientras Pinto elijo los colores de ese bodegón siempre bajo las reglas de la poética y la naturaleza muerta, a veces pienso que mi pincel es el pixel, yo voy desgranando un artificio y siempre experimentando cosas nuevas, no te puedes repetir, a veces lo más simple es lo más poético, eso lo he aprendido de maestros como Chema Madoz, u otros, yo llamaría a mi fotografía no ya pop art, me parece que el pop art está ya muy explotado, permítanme el término, yo, con permiso de Eloy Fernández Porta, llamaría a mi fotografía Afterpop Art, ya que como he dicho antes mi pincel es el pixel, y lo que sería naturaleza muerta serían personajes la mayoría en blanco y negro, y parto con técnicas que yo mismo las hago mías para una mejor estética y una coherente plasticidad, hacer collage no es superponer un montón de fotografías, a veces con cosas simples te basta, de eso he aprendido con maestros como Brossa y demás que tienen una gran obra publicada, Joan Brossa es la poesía visual pura, y también la anti-poesía, pero como dice una amiga mía, llegaré a más allá, bueno, ella lo dice de otra manera, pero no quiero ser presuntuoso, ni adelantarme a los acontecimientos, esto acaba de empezar.

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Mis padres, ay, mis padres, mi padre trató de protegerme de la noche, me silbaba desde las alturas preñadas de misterio, mi padre, oh, mi padre, mi padre me sacó de un pozo, me resguardó del frío, la lluvia y el viento, yo lo recuerdo buscándome en la zambra de las tabernas, buscándome en las sierras, en los toneles y en las discotecas marchitas de domingo, recuerdo a mi padre, sí, recuerdo a mi padre cuidándome como oveja negra de su amado rebaño, oveja descarrilada, él sentía pena de mi inocencia peligrosa, por que la ceguera me esperaba en el portal de su casa, padrecito mío, no busques más, que tu hijo se ha hecho grande a base de caer y levantarse, a base de electrocutarse metiendo sus dedos en enchufes, a base de romperse como un tiesto en desuso, de aquellos que de vegetal prisa son ignorantes, recuerdo los vinilos deformarse por el sol matinal, recuerdo los motores, cigüeñal tras cigüeñal, uno tras otro, y la incertidumbre de la tarde cerrarte la puerta de un portazo, mi madre, mi madre miraba como me llevaba el mar a no sé qué ínsula abandonada, me buscaba en las fiestas de niños traviesos, abría las puertas de cabañas y túneles de escondite, era eso, era un juego como el de esconderme, esconderme para arañar mi propio destino, la sangre del destino se veía en arañazos, ya no pasaré más por la maraña de sueños que corren despavoridos y desnudos, desnudos de ciudad inquieta, billares, futbolines y maquinistas que por 25 pesetas te engañaban de mis precoces vicios y mis locas ganas de ser rebelde, rebelde, como el traje verde olivo, como la indomable dicha de los señores de la carretera, yo, voy de vez en cuando a ver a mi madre ya tranquila, mi padre ya tranquilo, he sido problemático y hermoso como un perro consentido, ya no haré más daño a mis padres, yo, lo juro, pero hay momentos que quisiera escaparme por la noche y ver borrachas a las chicas enamoradas de un amor imposible, me gustaría escaparme con ladrones, con viciosos que creen que la droga salva, pero ya no es posible, ya no soy el mismo, ahora me da miedo mear en las esquinas, me da miedo romper vasos por capricho, me da pavor una disputa por una rosa fresca, me da cierta inutilidad comprobar que he sentado la cabeza, que la he sentado para siempre, ya no quiero viajar para cruzar un océano eterno, ya no quiero caerme de la moto mientras vuelvo, ya no quiero no temer a las tragedias, regalé mi chupa de cuero, ahora me peino diferente, muchos amigos perdí, ahora soy formal y un poeta no sé si malo, pero nadie me puede arrebatar que yo le vi las bragas a la madrugada, que conozco el secreto de los letreros en los pies, y que Nueva York no me asusta en su insignificancia donde nadie conoce a nadie, por que a mí me conocieron todos, sin embargo, nadie ha visto a mi madre y a mi padre ocultarme bajo el mar.

Fue en la gira del año 2000 (Bridges to Babylon) cuando los Rolling Stones se dejaron ver por Barcelona, yo compré la entrada con anticipación y mi tío Giovanni también, pero a mi tío le cogió el concierto trabajando en Bilbao, así que no pudo venir, y para no dejarme tirado le vendió la entrada a un tipo que tenía coche, y al final nos juntemos tres tíos para ver a los Rolling Stones, mi tío se lo perdió, ¿y qué se perdió? Una maravilla, del escenario apartado del público emergió un puente que automáticamente se extendía e iba a acabar en un escenario más pequeño pero justo al lado del público, fue maravilloso, a mí me cogió a los Rolling Stones a tres metros, cantaron varias canciones espectaculares, y en ese momento, o al final de eso, un afortunado tenía el privilegio de escoger una canción de todo el repertorio inmenso de los Rolling Stones, y eligió Paint in Black, el Estadio Olímpico rugía, ha sido uno de los mejores conciertos a que he asistido en toda mi vida de conciertos, y eso que yo he estado en el Festival Doctor Music, en dos años consecutivos no me lo perdí, y solamente hubo tres ediciones. Pero ver a Mick Jagger a unos tres metros de ti no tiene precio, aquello era música en estado vivo, sus Satánicas Majestades se lo curraron, por aquella época empezaban las pantallas gigantes de alta resolución, y tenías al grupo a tres metros y como fondo la gran pantalla, era como si te circulara la música por los glóbulos rojos, era como si te brotara cada acorde de Keith Richards por cada poro de tu piel, eran los Rolling Stones en estado puro.
Posted on 5:19

Estoy contento por que por fin acabó la semana sacra, o santa, como prefieran llamarla, pero para mí no tiene nada de especial esta semana, salvo una cosa, que es cuando mi madre agarra 10 días de fiesta como diez soles. Me dan lástima esas mujeres que viven atadas a sus maridos, esos, que para ellos esta semana se vuelven niños buenos y salen en procesión, a otros les da por rezar, pero esas mujeres que sufren con un hombre al lado que las golpea, no las respeta como a cualquier virgen, o algo peor, las obligan a hacer suya esta semana pasada de mierda donde piden perdón aquellos que han pecado, yo no tengo ese problema, por que yo no peco, quizá peque de bueno, pero no de malo, no soy un santo, no pretendo que me beatifiquen, así que duermo en paz con dios y con los míos, quizá haya hecho daño sí, pero sin premeditada maldad, soy parte de una naturaleza, y en toda naturaleza existen catástrofes, la mía a veces es un naufragio, otras un desierto que avanza con un sol pendenciero, pero también gozo de paraísos, incluso de tierras prometidas, de algún Maná de vez en cuando, del pan de cada día, y de buen vino, que dicen que es la sangre del señor. O sea, que no todos los días son una ruina, hay días especiales, días en que todo vuelve a su lugar después que un huracán arrase con el orden y el simulacro de rutina, o zona de confort, que es como a mí me gusta estar. Sí, pero vendrá agosto, ese mes suele ser aún peor que la semana santa, y dura un mes, odio la playa, no me gustan las piscinas, a mí del verano me gusta su noche, la noche del verano es donde yo estaría de por vida, pero es preferible afrontar la relatividad del tiempo a quedarnos como estatuas y con climas perpetuos que aburren y hacen más rutina aún, y esa no parece simulacro, esa es perenne como las bolas esas de agua que algunas tienen piedritas blancas simulando nieve, otras tienen peces simulando el mar, hoy me gusta la vida mucho más que la semana pasada, seguro vendrán otros días mejores, y seguro también volverá el naufragio, la naturaleza manda. Creo en mi propio Dios, mi Dios doméstico y no domesticado, como suelo decir, y creo en mis propias vírgenes también, que son: María Lionza, la Virgen del Cobre, la Virgen de Regla, la Esperanza (Macarena), el Cachorro de Triana, y con esto que digo no quiero que piensen que me contradigo, simplemente son santos de mi santuario particular. Santuario que como un torero yo respeto pero sin ser demasiado beato, el mayor honor que se le hace a Dios es ser amigo de tus amigos, prefiero eso antes que ir de santurrón por la vida, ahí va eso.

No voy a expresar mi enorme felicidad para que los afligidos no se sientan indiferentes, yo no voy a expresar mi tristeza para los que no me quieren padezcan de una alegría en miniatura, no voy a expresar que la vida duele para los que sonreír no les deje congelado lo que a ellos también les duele, no voy a hacer añicos mi vaso por que me gusta verlo lavado, brillante y lo considero práctico, no voy a herir a los más débiles por que yo no soy tan fuerte como los débiles creen, ni yo ni nadie, no voy a escribir de lo que me retracto por que es preferible que sepan algo menos de lo que tú sabes, no voy a desearles nada bueno, y mucho menos nada malo, por que el deseo que yo deseo siempre será deseo, voy a cruzar la linde tuya con la linde mía, y haré de los pesares chatarra que no esté en venta, voy hacer de los caminos un horizonte que no se para a pensar, que une cielo con lo que soñamos y lo que soñamos nada y camina, voy a sonreírles a aquellos que me odian, por que el odio y la sonrisa se repelen como polos opuestos, voy a seguir adelante por que en las mañanas con café acaba la noche en armonía, voy a ser capaz de querer a mi semejante por que las orillas son las mismas orillas que nos acercan en este mismo río, voy a ser yo, por que me coge muy lejos la falsa apariencia. Voy a ser alegría y la contagiaré a todo el mundo por que me da la gana.