
Fue en la gira del año 2000 (Bridges to Babylon) cuando los Rolling Stones se dejaron ver por Barcelona, yo compré la entrada con anticipación y mi tío Giovanni también, pero a mi tío le cogió el concierto trabajando en Bilbao, así que no pudo venir, y para no dejarme tirado le vendió la entrada a un tipo que tenía coche, y al final nos juntemos tres tíos para ver a los Rolling Stones, mi tío se lo perdió, ¿y qué se perdió? Una maravilla, del escenario apartado del público emergió un puente que automáticamente se extendía e iba a acabar en un escenario más pequeño pero justo al lado del público, fue maravilloso, a mí me cogió a los Rolling Stones a tres metros, cantaron varias canciones espectaculares, y en ese momento, o al final de eso, un afortunado tenía el privilegio de escoger una canción de todo el repertorio inmenso de los Rolling Stones, y eligió Paint in Black, el Estadio Olímpico rugía, ha sido uno de los mejores conciertos a que he asistido en toda mi vida de conciertos, y eso que yo he estado en el Festival Doctor Music, en dos años consecutivos no me lo perdí, y solamente hubo tres ediciones. Pero ver a Mick Jagger a unos tres metros de ti no tiene precio, aquello era música en estado vivo, sus Satánicas Majestades se lo curraron, por aquella época empezaban las pantallas gigantes de alta resolución, y tenías al grupo a tres metros y como fondo la gran pantalla, era como si te circulara la música por los glóbulos rojos, era como si te brotara cada acorde de Keith Richards por cada poro de tu piel, eran los Rolling Stones en estado puro.
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Estoy contento por que por fin acabó la semana sacra, o santa, como prefieran llamarla, pero para mí no tiene nada de especial esta semana, salvo una cosa, que es cuando mi madre agarra 10 días de fiesta como diez soles. Me dan lástima esas mujeres que viven atadas a sus maridos, esos, que para ellos esta semana se vuelven niños buenos y salen en procesión, a otros les da por rezar, pero esas mujeres que sufren con un hombre al lado que las golpea, no las respeta como a cualquier virgen, o algo peor, las obligan a hacer suya esta semana pasada de mierda donde piden perdón aquellos que han pecado, yo no tengo ese problema, por que yo no peco, quizá peque de bueno, pero no de malo, no soy un santo, no pretendo que me beatifiquen, así que duermo en paz con dios y con los míos, quizá haya hecho daño sí, pero sin premeditada maldad, soy parte de una naturaleza, y en toda naturaleza existen catástrofes, la mía a veces es un naufragio, otras un desierto que avanza con un sol pendenciero, pero también gozo de paraísos, incluso de tierras prometidas, de algún Maná de vez en cuando, del pan de cada día, y de buen vino, que dicen que es la sangre del señor. O sea, que no todos los días son una ruina, hay días especiales, días en que todo vuelve a su lugar después que un huracán arrase con el orden y el simulacro de rutina, o zona de confort, que es como a mí me gusta estar. Sí, pero vendrá agosto, ese mes suele ser aún peor que la semana santa, y dura un mes, odio la playa, no me gustan las piscinas, a mí del verano me gusta su noche, la noche del verano es donde yo estaría de por vida, pero es preferible afrontar la relatividad del tiempo a quedarnos como estatuas y con climas perpetuos que aburren y hacen más rutina aún, y esa no parece simulacro, esa es perenne como las bolas esas de agua que algunas tienen piedritas blancas simulando nieve, otras tienen peces simulando el mar, hoy me gusta la vida mucho más que la semana pasada, seguro vendrán otros días mejores, y seguro también volverá el naufragio, la naturaleza manda. Creo en mi propio Dios, mi Dios doméstico y no domesticado, como suelo decir, y creo en mis propias vírgenes también, que son: María Lionza, la Virgen del Cobre, la Virgen de Regla, la Esperanza (Macarena), el Cachorro de Triana, y con esto que digo no quiero que piensen que me contradigo, simplemente son santos de mi santuario particular. Santuario que como un torero yo respeto pero sin ser demasiado beato, el mayor honor que se le hace a Dios es ser amigo de tus amigos, prefiero eso antes que ir de santurrón por la vida, ahí va eso.

No voy a expresar mi enorme felicidad para que los afligidos no se sientan indiferentes, yo no voy a expresar mi tristeza para los que no me quieren padezcan de una alegría en miniatura, no voy a expresar que la vida duele para los que sonreír no les deje congelado lo que a ellos también les duele, no voy a hacer añicos mi vaso por que me gusta verlo lavado, brillante y lo considero práctico, no voy a herir a los más débiles por que yo no soy tan fuerte como los débiles creen, ni yo ni nadie, no voy a escribir de lo que me retracto por que es preferible que sepan algo menos de lo que tú sabes, no voy a desearles nada bueno, y mucho menos nada malo, por que el deseo que yo deseo siempre será deseo, voy a cruzar la linde tuya con la linde mía, y haré de los pesares chatarra que no esté en venta, voy hacer de los caminos un horizonte que no se para a pensar, que une cielo con lo que soñamos y lo que soñamos nada y camina, voy a sonreírles a aquellos que me odian, por que el odio y la sonrisa se repelen como polos opuestos, voy a seguir adelante por que en las mañanas con café acaba la noche en armonía, voy a ser capaz de querer a mi semejante por que las orillas son las mismas orillas que nos acercan en este mismo río, voy a ser yo, por que me coge muy lejos la falsa apariencia. Voy a ser alegría y la contagiaré a todo el mundo por que me da la gana.
Hay personas en este mundo que se reúnen un domingo entorno a una mesa a disfrutar de una comida y de una charla con amigos, hay gente que sale a pasear por un campo florido y no les importa que pase una moto haciendo ruido, por que hay personas que disfrutan de una tortilla de espárragos, o de un día de feria, o de un café mientras observa, no me importa que la gente se divierta mientras yo cuento los días, me parto en pedazos dispersos, y me amontono en la basura, hay personas que sobreviven tirando de un hilo su vida entera, su vida pendiendo de un hilo, y no existe otra cosa, perdonen este lapsus, perdonen la molestia, quizá les jodo la paella y se les pasa el arroz, venga, que no cunda la depresión y el ensimismamiento, que corra el vino, como corren las vidas a la llamada, al sacrificio, yo canto por que mi vida es cantar, y canto por que cantar es vivir, sí, otra vez, vivir, repetir el trayecto, perderse del mapa, cruzar un océano, eso es, vivir, nada más que eso.
Tú probablemente no sepas lo que es estar aferrado a una natural naturaleza y que te la cambien de la noche a la mañana, o de la mañana a la noche, quizá sí lo sepas, seguro lo sabes, pero no puedes o no quieres entenderlo, por que te duele, por que decaes, por que no encontrarás el otro lado del río. Tú probablemente no sepas que la vida de algunos hombres es soledad redonda, es soledad entera, como la mirada de un fantasma que te acompaña pero que tú no puedes ver, oír y tocar, lo percibes nada más, y eso es lo lamentable, que para ti no soy nada, quizá algo menor a ti, no es que sufra de complejo de inferioridad, es la losa que sostienen unas manos, apagadas manos, que ahora escriben mientras piensan quien tú fuiste.
¿Estáis preparados para ver mi nueva performance en la noche? En ella podréis ver como me desnudo ante un público de retrógradas viciosos de la caspa, en ella veréis enanos, lobos de circo, elefantes rosados y la mujer barbuda, en ella, mientras me desnudo, asistiréis a los bares de Bagdad funcionando con luz de generador a gasoil. Venid todos a mi performance negra, veréis salir de mi boca dos leones que su maldición se tragan, veréis las mariposas haciendo jumping en las pieles femeninas, veréis lo siempre visto pero con una nota de negro sobre blanco, vendrán los judíos de Amsterdan, el gitano Melquiades, Mariquita Pérez y Barba azul, veréis un sueño que no habéis visto nunca jamás, veréis la calavera de James Dean, y el oropel de los tejados de Rusia, ya no preguntarán los niños de la guerra por el oro de Moscú, preguntarán por el oro del Perú, sí, ese que se llevaron una noche eterna y camina por la taberna cuatro vientos borracho de ron mascando un c'est la vie.

Los lobos que no miran la noche ya no aúllan en luna llena, envidian la piel trasparente de aquel bocado ciego que se tragó alba distinta de madrugada, alba como migas de pan que tragan los peces de estanque, madrugada que ellos mismos repudiaban, por el dolor de una estirpe de bambolla que cambian su acento para no parecer provincianos, los lobos que no miran la noche son manada equipada con whatsapp y otras artimañas, para quitarle las usan, para arrebatarle otra costilla más a un Adán pensionista, que se encierra para siempre por que la vida desgasta, los lobos que no miran la noche envidian lo que nunca tendrán, quieren más de lo que necesitan, les gusta presumir ante lobos López y lobos García, los lobos que no miran la noche quieren despedazar la placenta de una mujer recién parida, llaman tonto a los que siguen el rastro vertical de las paredes, por que no conocen a lo que difiere de sus pulsos de nervio de sulfuro y electricidad del trueno, los lobos que no miran la noche culpan a quien no han mirado nunca, devoran una esperanza pequeña por que era pequeña y no llena sus hambres eternas, plagian de la aurora esbelta una sombra que tenían ensayada para estos casos, los lobos que no miran la noche quieren boda con amargados lobos corrientes, con lobos que ríen con media boca cerrada, con lobos que muerden al primer aviso, ya no tienen el amparo de la loba gris que se come sus rabias y las revienta con ganas, se muelen en recuerdos que no olvidarán, no prestan ni la tercera parte de lo que les pertenece, te arrebatan la paz con ardides de avispa, llevan años que callan por que les asusta la libertad del campo abierto en total primavera, criticarán tu esclavitud mientras la noche no miran, mientras la noche baila su juego de fuego y flor peligrosa, mientras los astros de las manos cogidos danzan la hermosura de una árabe canción, los lobos que no miran la noche no la miran ahora por que ya se cansaron, educados por una televisión que los nombra sin nombre y apellidos, los nombra por que la piel se dejaron otros lobeznos inquietos que cruzan fronteras como coyotes, los lobos que no miran la noche comulgan cuando han comido, prometen lo que después te quitan, quién sabe si esto que digo será verdad. Como decía Jim Morrison, todos los poemas llevan un lobo dentro, todos menos el más hermoso de todos, espero que salga feliz y reluciente como un niño sonriendo en el vestigio de un sueño, que salga inocente y travieso como un demonio divertido y risueño, o como un ángel que camina conociendo de canción en canción, si tú no das las pautas no podré seguirte, quiero volver allí donde nací.