Posted on 4:56
.JPG)
A veces creemos por ciertas causas que llevamos solo nosotros el peso del mundo, nos creemos que somos los únicos en la tierra capaces de estar preparados para el sacrificio, pero no es cierto. La cantidad de sacrificios que respiran en los hospitales, en los prostíbulos, en las cárceles, en los cuarteles, y un largo y lamentable etcétera, el sacrificio es una prueba de humanidad que se demuestra ante la humanidad, los sacrificados tienen una mirada sin luz unos, otros tienen en la mirada alegría y muestran plenitud, esos, son los afortunados, los que se salvaron del incendio o del naufragio, los otros, son llagas vivientes de las que miedo da tomar cualquier dirección, muchos se quedan en el camino y los acuna la fiebre fría del no ser, por que se sabe otro. Soportar el peso del mundo puede ser también parte de la confusión que nos atormenta, nos creemos el ombligo del mundo, y eso puede ser peligroso. Pero a veces soportar el mundo es soportar algo más que a los que te rodean, es soportar el tiempo aletargado, el tedio pesado, y la soledad del cosmonauta.
Posted on 0:07

Me da pena de ti y de mí, tú que cada mañana respiras de una ilusión nueva, de una nueva ilusión, se renueva tu esperanza sin rastros de hojarasca tras el suspiro del tiempo, me da pena de mi, por que guardo una pesada ancla en mi pensamiento libre dispuesto a saquearte, los dos amputados de pureza andamos subiendo los escalones del piso de arriba, buscando una respuesta al enigma de las constelaciones grabadas en nuestro sueño pesado, sueño que no quiere marcharse de nosotros, tú y yo somos las víctimas del desorden del poema, vemos un horizonte que se duerme en la costilla vieja de Caín, rastreamos nuestros nombres de liberados en la arena del asfalto colindante a los retornos, nos duelen a todos los pies de andar por las cloacas para que no adivinen que nuestras esperanzas aún no han terminado, han acabado desnudas en los bares apoyadas a una barra, y deseándose la victoria como hermanos que parten hacia una misma guerra, nos queda la fiesta de los contrastes, allí bailaremos el último tango y diremos adiós a donde el corazón nos lleve.

Mi padre, un hombre especial, mi padre me dice cosillas de otros tiempos, me da consejos sobre brujas, ogros y princesas, es sabio mi padre, tiene callos en las manos y es bueno como el algodón de azúcar, nació en los años duros, es duro mi padre como sus callos, lo retrato en sepia por que es mi viejo querido, aquél que superó tormentas en el invierno, caminó por el desierto, se hizo fuego de ira y disconformidad, se hizo agua que se dejaba llevar como en los ríos, mi padre no es un nuevo rico, y tampoco antiguo pobre, por que la riqueza de mi padre está en su corazón de pestiño, su corazón de piñonate, se llama Fermín, y no es Navarro, mi padre es de la sierra sevillana, de El Ronquillo, mi padre ha visto mundos que son otros mundos en esta otra parte del mundo, mi padre abre las puertas de su casa a los nobles de corazón, al que lo necesita, me enfado con él por esta causa, temo que utilicen su bondad los lobos con piel de cordero, mi padre es la huella que yo sigo, es amor y la ternura, conoce lo que no está escrito, y vió a la Paquera de Jerez a lomos de un burro, acompañado de mi abuela, quedó estupefacto, fue en Almadén de la Plata, mi padre es sabio, repito, por que es una andaluz tolerante, pero no tolera la ignominia.

Los coches en las afueras guardan sospecha, allá en la oscuridad, apartados de la ciudad, de sus farolas y de su miseria, los coches aparcados en las afueras guardan sospecha, los fulanos meten mano, los menganos se la juegan, los perenganos buscan con su mano diestra, pobrecitos los humanos que sin casa en los arcenes se apean, lujuria, placer, dejan de ser unos cualquiera, para meterse mano en los lavabos o donde la oscuridad les quita vergüenza, ay, esos coches, apeados en las afueras, quítate las bragas, yo me bajo el pantalón, vamos a comprobar esta noche si tus partes bajas mojan la siembra, vestidos manchados del verde de la hierba, cachetes en las manos cerrándose la puerta, caricias y juego de manos, sexo en los filos de barrancos que dan la espalda a ciudades negras, noches mojadas en tacto y en lo que a la mujer respecta, noches sin lluvias pero ebrias de agua y de erizadas pieles de juventud nueva, sollozos y gemidos templan lo que no hubo en otros tiempos, tiempos de mártires y guerra, ahora estampamos rastros de esperma en las mini faldas y arranquemos pétalo a problemas que siguen su curso entre orgasmo y naturaleza plena.
Posted on 4:09
Soy el yerno aquél que no quieren las suegras en casa, soy el raro fiel a la causa inexacta que cruza todas las rayas, soy el solitario ese al que le escuecen todas esas cosas que se le escapan, soy el outsider ese que se rasca hasta salirle sangre sobre su antigua sarna, soy aunque os pese lo que florece cuando en el erial abre semilla la helada, soy la mala peste, la mala sombra también, y la malaria, soy un ser oscuro y levanto muros allí donde hubo la calma, soy el escorbuto, el bicho crudo y la tela de araña, soy un estornudo en toda la cara de aquél que tuvo una gripe curada.

Hoy no es día de lluvia en mi localidad, pero para mí como si lo fuera, tras los cristales la lluvia purifica la ciudad, ciudad que necesita la alegría que tiene cuando hace sol, aunque hoy sea un día de lluvia para mí. La bofetada que dan los días de dudas e insegura incertidumbre futura, no lo he dicho, pero para marzo tengo una exposición pendiente, esta será mi primera exposición en solitario, vienen a mis pensamientos tiempos de fiesta en que me ponía dentro de un cabezudo de 15 kilos, sí, fui capgrosso, aquí en Catalunya es habitual ese tipo de paseos por las calles de la Vila, gracias a eso hice amistades para siempre y viajé por toda la comarca, me conozco muy bien esas calles empedradas, embutido en un cabezudo y danzando bajo el influjo de las grallas y los tambores, es como estar tras los cristales en un día de lluvia, escuchando a Ismael Rivera e imaginarme cerca de ti, este Capplannetta es un tozudo con dotes de masoquista, cuando me ponía el capgrosso escupía agua con una botella con difusor, lo que me reía mojando a la gente, dándole al gatillo indiscriminadamente, a veces reía a carcajadas dentro del capgrosso, los días de lluvia tienen esto, que el silencio en el ambiente aviva la imaginación y nos devuelve la esperanza de que otras cosas ocurrieron bajo el sol.
.JPG)
Como dijeron otros poetas antes que yo, que soy, quizá, un poeta más, otros tiempos vendrán y ha de traer el viento silencios puros, otros tiempos vendrán y anidarán en el olvido nuevos sueños, vendrán los tranquilos paseos por la larga avenida repleta de escaparates diversos, vendrán los coches eléctricos a salvar las verdes crines, a salvar el canto libre de un pájaro, vendrán tiempos en que los hombres acaricien su voluntad con un roce sensible, vendrán tiempos donde muchos ancianos nos contarán diversas historias con la antigüedad del olivo centenario, vendrán a ser las esquinas un cruce vívido de caminos y amistad, vendrán amigos nuevos con una sonrisa quieta que nos hará flotar y deslizarnos frente la confianza ciega, vendrán autopistas hacia el paraíso de nuestra patria lejana, vendrán trenes bala con el fragmento de un poema entre sus vagones con calefacción, vendrán bostezos por generosas comidas y siestas de paz repletas por el ronquido estupefacto de sueño y cosquilleo, vendrán nuevas personas a compartir con nosotros planeta, vendrán las justas promesas que un día nos hicieron los que ahora las incumplen, vendrán los veranos por la noche con sillas en las puertas, vendrán otoños de ocre y calor de hogar y hasta Navidades que recordaremos eternamente, vendrá la esperanza a nuestras ilusiones de niños que fuimos el futuro que somos ahora, vendrán cien primaveras más, vendrán lluvias que sintamos como alegre, vendrán y vendrán muchas cosas, lo demás es pasajero, lo perpetuo es un mundo de delicias antes que muertes amargas que duelen. Otros tiempos vendrán.