Posted on 4:09
Soy el yerno aquél que no quieren las suegras en casa, soy el raro fiel a la causa inexacta que cruza todas las rayas, soy el solitario ese al que le escuecen todas esas cosas que se le escapan, soy el outsider ese que se rasca hasta salirle sangre sobre su antigua sarna, soy aunque os pese lo que florece cuando en el erial abre semilla la helada, soy la mala peste, la mala sombra también, y la malaria, soy un ser oscuro y levanto muros allí donde hubo la calma, soy el escorbuto, el bicho crudo y la tela de araña, soy un estornudo en toda la cara de aquél que tuvo una gripe curada.

Hoy no es día de lluvia en mi localidad, pero para mí como si lo fuera, tras los cristales la lluvia purifica la ciudad, ciudad que necesita la alegría que tiene cuando hace sol, aunque hoy sea un día de lluvia para mí. La bofetada que dan los días de dudas e insegura incertidumbre futura, no lo he dicho, pero para marzo tengo una exposición pendiente, esta será mi primera exposición en solitario, vienen a mis pensamientos tiempos de fiesta en que me ponía dentro de un cabezudo de 15 kilos, sí, fui capgrosso, aquí en Catalunya es habitual ese tipo de paseos por las calles de la Vila, gracias a eso hice amistades para siempre y viajé por toda la comarca, me conozco muy bien esas calles empedradas, embutido en un cabezudo y danzando bajo el influjo de las grallas y los tambores, es como estar tras los cristales en un día de lluvia, escuchando a Ismael Rivera e imaginarme cerca de ti, este Capplannetta es un tozudo con dotes de masoquista, cuando me ponía el capgrosso escupía agua con una botella con difusor, lo que me reía mojando a la gente, dándole al gatillo indiscriminadamente, a veces reía a carcajadas dentro del capgrosso, los días de lluvia tienen esto, que el silencio en el ambiente aviva la imaginación y nos devuelve la esperanza de que otras cosas ocurrieron bajo el sol.
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Como dijeron otros poetas antes que yo, que soy, quizá, un poeta más, otros tiempos vendrán y ha de traer el viento silencios puros, otros tiempos vendrán y anidarán en el olvido nuevos sueños, vendrán los tranquilos paseos por la larga avenida repleta de escaparates diversos, vendrán los coches eléctricos a salvar las verdes crines, a salvar el canto libre de un pájaro, vendrán tiempos en que los hombres acaricien su voluntad con un roce sensible, vendrán tiempos donde muchos ancianos nos contarán diversas historias con la antigüedad del olivo centenario, vendrán a ser las esquinas un cruce vívido de caminos y amistad, vendrán amigos nuevos con una sonrisa quieta que nos hará flotar y deslizarnos frente la confianza ciega, vendrán autopistas hacia el paraíso de nuestra patria lejana, vendrán trenes bala con el fragmento de un poema entre sus vagones con calefacción, vendrán bostezos por generosas comidas y siestas de paz repletas por el ronquido estupefacto de sueño y cosquilleo, vendrán nuevas personas a compartir con nosotros planeta, vendrán las justas promesas que un día nos hicieron los que ahora las incumplen, vendrán los veranos por la noche con sillas en las puertas, vendrán otoños de ocre y calor de hogar y hasta Navidades que recordaremos eternamente, vendrá la esperanza a nuestras ilusiones de niños que fuimos el futuro que somos ahora, vendrán cien primaveras más, vendrán lluvias que sintamos como alegre, vendrán y vendrán muchas cosas, lo demás es pasajero, lo perpetuo es un mundo de delicias antes que muertes amargas que duelen. Otros tiempos vendrán.
Posted on 0:23

...y la vida te enseña a contar con una mano los que valen, que de cenizas crean monstruos los ávidos de sangre, la vida te enseña a leer aquellos libros que consuelen, antes que los que el vulgo acapara, que las personas somos egoístas, pero los hay que no pueden calmar su hambre de fuego, que si les das de comer a los leones se apropian de tu carne como ratas, que en el suelo me he visto cien veces y las huellas dejaron su trazo en la entraña de este mundo, me acuerdo de mis padres, que los hieren con doble cuchillo por mi naturaleza, que mi naturaleza no la quieren los impuros, que con ella juegan con la saña de un gigante, que la vida no es buena, no, que la vida la gozan los fulanos, con un pie en la libre idea que a veces asoma, que no quieren la verdad en este mundo, que a muchos mataría semejante señora, con tanta altura, de presencia desnuda, que ruboriza a los que callan eco de bruja, que esclaviza a quien dios no dio esperanza, que muchos callaron lo que saben, por no herir palomas de otras lindes, que muchos saben hablar como el que calla y aprovecha así tanta mentira, tanta mentira sí, en esta vida asquerosa que a nadie aguarda, en esta vida embustera, que ganan los que no hacen nada por nada, que libres serán los hombres mientras otros hombres pisen otra hombría, que libres seremos nadie mientras escuche el sol los sollozos que no se escucharon nunca...
Pobrecico del poeta, que se juega la vida por un verso, que se arriesga y todo a colgarse de un anzuelo por imitar a los bomberos, ay, poeta aquél travieso, que se la juega con las Demos, de programas de detenimiento, poeta, que manchas las manos de tinta, pero de una tinta que no conocemos, tapices de palabras, que quedan quietas en silencio, palabras, llámalas inquietas, las que caen del tormento, series de bocetos para parafrasear al embustero, poetas que cuentan una historia, para que la televisen los boceros, poetas migados sin mil ases, frío del agua, poetas, parece un manifiesto, y en la verdad está lo nuestro. A estas tierras de poetas y malandrines de estos años de orfandad. Bienvenidos a los 500 años de misas noches borrachas de soledad, que entre palillos, y cajón con ron, batallas y cuchillos, que a mil indianos quieren morder. Para migarlos en turrón, turrón o lo que sea, lo que importa es coger, coger, mucho y lo que tenga que ser, es triste, pero ha de ser.