Dias de lluvia

Posted on 14:51


Hoy no es día de lluvia en mi localidad, pero para mí como si lo fuera, tras los cristales la lluvia purifica la ciudad, ciudad que necesita la alegría que tiene cuando hace sol, aunque hoy sea un día de lluvia para mí. La bofetada que dan los días de dudas e insegura incertidumbre futura, no lo he dicho, pero para marzo tengo una exposición pendiente, esta será mi primera exposición en solitario, vienen a mis pensamientos tiempos de fiesta en que me ponía dentro de un cabezudo de 15 kilos, sí, fui capgrosso, aquí en Catalunya es habitual ese tipo de paseos por las calles de la Vila, gracias a eso hice amistades para siempre y viajé por toda la comarca, me conozco muy bien esas calles empedradas, embutido en un cabezudo y danzando bajo el influjo de las grallas y los tambores, es como estar tras los cristales en un día de lluvia, escuchando a Ismael Rivera e imaginarme cerca de ti, este Capplannetta es un tozudo con dotes de masoquista, cuando me ponía el capgrosso escupía agua con una botella con difusor, lo que me reía mojando a la gente, dándole al gatillo indiscriminadamente, a veces reía a carcajadas dentro del capgrosso, los días de lluvia tienen esto, que el silencio en el ambiente aviva la imaginación y nos devuelve la esperanza de que otras cosas ocurrieron bajo el sol.

...otras cosas vendrán...

Posted on 21:33



Como dijeron otros poetas antes que yo, que soy, quizá, un poeta más, otros tiempos vendrán y ha de traer el viento silencios puros, otros tiempos vendrán y anidarán en el olvido nuevos sueños, vendrán los tranquilos paseos por la larga avenida repleta de escaparates diversos, vendrán los coches eléctricos a salvar las verdes crines, a salvar el canto libre de un pájaro, vendrán tiempos en que los hombres acaricien su voluntad con un roce sensible, vendrán tiempos donde muchos ancianos nos contarán diversas historias con la antigüedad del olivo centenario, vendrán a ser las esquinas un cruce vívido de caminos y amistad, vendrán amigos nuevos con una sonrisa quieta que nos hará flotar y deslizarnos frente la confianza ciega, vendrán autopistas hacia el paraíso de nuestra patria lejana, vendrán trenes bala con el fragmento de un poema entre sus vagones con calefacción, vendrán bostezos por generosas comidas y siestas de paz repletas por el ronquido estupefacto de sueño y cosquilleo, vendrán nuevas personas a compartir con nosotros planeta, vendrán las justas promesas que un día nos hicieron los que ahora las incumplen, vendrán los veranos por la noche con sillas en las puertas, vendrán otoños de ocre y calor de hogar y hasta Navidades que recordaremos eternamente, vendrá la esperanza a nuestras ilusiones de niños que fuimos el futuro que somos ahora, vendrán cien primaveras más, vendrán lluvias que sintamos como alegre, vendrán y vendrán muchas cosas, lo demás es pasajero, lo perpetuo es un mundo de delicias antes que muertes amargas que duelen. Otros tiempos vendrán.

31º Número de la revista literaria Nevando en la Guinea.pdf

Posted on 1:22



...la vida andariega...

Posted on 0:23


...y la vida te enseña a contar con una mano los que valen, que de cenizas crean monstruos los ávidos de sangre, la vida te enseña a leer aquellos libros que consuelen, antes que los que el vulgo acapara, que las personas somos egoístas, pero los hay que no pueden calmar su hambre de fuego, que si les das de comer a los leones se apropian de tu carne como ratas, que en el suelo me he visto cien veces y las huellas dejaron su trazo en la entraña de este mundo, me acuerdo de mis padres, que los hieren con doble cuchillo por mi naturaleza, que mi naturaleza no la quieren los impuros, que con ella juegan con la saña de un gigante, que la vida no es buena, no, que la vida la gozan los fulanos, con un pie en la libre idea que a veces asoma, que no quieren la verdad en este mundo, que a muchos mataría semejante señora, con tanta altura, de presencia desnuda, que ruboriza a los que callan eco de bruja, que esclaviza a quien dios no dio esperanza, que muchos callaron lo que saben, por no herir palomas de otras lindes, que muchos saben hablar como el que calla y aprovecha así tanta mentira, tanta mentira sí, en esta vida asquerosa que a nadie aguarda, en esta vida embustera, que ganan los que no hacen nada por nada, que libres serán los hombres mientras otros hombres pisen otra hombría, que libres seremos nadie mientras escuche el sol los sollozos que no se escucharon nunca...

discurso noble

Posted on 15:16


poetas en la lluvia

Posted on 15:30



Pobrecico del poeta, que se juega la vida por un verso, que se arriesga y todo a colgarse de un anzuelo por imitar a los bomberos, ay, poeta aquél travieso, que se la juega con las Demos, de programas de detenimiento, poeta, que manchas las manos de tinta, pero de una tinta que no conocemos, tapices de palabras, que quedan quietas en silencio, palabras, llámalas inquietas, las que caen del tormento, series de bocetos para parafrasear al embustero, poetas que cuentan una historia, para que la televisen los boceros, poetas migados sin mil ases, frío del agua, poetas, parece un manifiesto, y en la verdad está lo nuestro. A estas tierras de poetas y malandrines de estos años de orfandad. Bienvenidos a los 500 años de misas noches borrachas de soledad, que entre palillos, y cajón con ron, batallas y cuchillos, que a mil indianos quieren morder. Para migarlos en turrón, turrón o lo que sea, lo que importa es coger, coger, mucho y lo que tenga que ser, es triste, pero ha de ser.

misantropía

Posted on 2:11


Dedico este pensamiento a los mal llamados misántropos, misántropos como dicen que era don Pio Baroja, otro misántropo que me viene a la memoria es Miquel Bauça, los dos magníficos escritores. Yo creo que para ser misántropo hay que tener una razón de peso, la una: haberte desengañado de la mezquindad humana, la otra, y muy común: haber comprobado que nada ha cambiado en la insulsa y a la vez vanidosa humanidad, por suerte, no todos somos así. También existe esa legión de superficiales adictos a repetirte tus defectos más que tus virtudes, a veces he llegado a ser un gran misántropo, tanto, que recluirme y a la vez que ausentarme han sido una actitud que los que me desean lo peor no lo han notado apenas, luego están los que a base de criticar a los demás son felices en su mundo nimio, sin afectos y repleto de miserias. Yo les deseo a todos mis semejantes que salgan, que hagan deporte, que se reúnan, que sean alegres con amigos o sin ellos, pues no hay mejor misantropía que la de huir nada más que de aquellos que no te convienen, o te sobran como no lo hace el vil metal.