Pobrecico del poeta, que se juega la vida por un verso, que se arriesga y todo a colgarse de un anzuelo por imitar a los bomberos, ay, poeta aquél travieso, que se la juega con las Demos, de programas de detenimiento, poeta, que manchas las manos de tinta, pero de una tinta que no conocemos, tapices de palabras, que quedan quietas en silencio, palabras, llámalas inquietas, las que caen del tormento, series de bocetos para parafrasear al embustero, poetas que cuentan una historia, para que la televisen los boceros, poetas migados sin mil ases, frío del agua, poetas, parece un manifiesto, y en la verdad está lo nuestro. A estas tierras de poetas y malandrines de estos años de orfandad. Bienvenidos a los 500 años de misas noches borrachas de soledad, que entre palillos, y cajón con ron, batallas y cuchillos, que a mil indianos quieren morder. Para migarlos en turrón, turrón o lo que sea, lo que importa es coger, coger, mucho y lo que tenga que ser, es triste, pero ha de ser.
Posted on 2:11

Dedico este pensamiento a los mal llamados misántropos, misántropos como dicen que era don Pio Baroja, otro misántropo que me viene a la memoria es Miquel Bauça, los dos magníficos escritores. Yo creo que para ser misántropo hay que tener una razón de peso, la una: haberte desengañado de la mezquindad humana, la otra, y muy común: haber comprobado que nada ha cambiado en la insulsa y a la vez vanidosa humanidad, por suerte, no todos somos así. También existe esa legión de superficiales adictos a repetirte tus defectos más que tus virtudes, a veces he llegado a ser un gran misántropo, tanto, que recluirme y a la vez que ausentarme han sido una actitud que los que me desean lo peor no lo han notado apenas, luego están los que a base de criticar a los demás son felices en su mundo nimio, sin afectos y repleto de miserias. Yo les deseo a todos mis semejantes que salgan, que hagan deporte, que se reúnan, que sean alegres con amigos o sin ellos, pues no hay mejor misantropía que la de huir nada más que de aquellos que no te convienen, o te sobran como no lo hace el vil metal.
Posted on 1:15
Amor, ¿de qué fuego el mar brama tu nombre en la lava? ¿Qué puede el amor que no lo puede ningún otro sentimiento? ¿De qué sustancia parten tus mieles? Amor, ¿por qué cuando te tengo avivas mi alma? ¿Por qué cuando no te tengo me apago y me hago sombra? Amor, dame fuego para que mis labios calientes sellen la cumbre yerma del invierno.
Antes de casarme con mi ex estábamos en los preparativos para viajar yo a Lima (Perú), y por esas fechas asesinaron a un torero los serenazgos de la ciudad de Lima, bien, todo esto viene a cuento de lo peligroso que es viajar a los países extranjeros, pero mucho más peligroso es ser padre, en las fechas del asesinato del torero en Lima, sacaron al padre por la tele y el hombre estaba destrozado, era normal. Ser padre, el esfuerzo más sobrehumano del que es capaz la humanidad, con la cantidad de peligros, y las libertades que se dan a los adolescentes con el corazón en un puño, con la cantidad de asesinatos que ocurren y la cantidad de asesinos que los cometen, lo dicho, ser padre es algo sagrado, y más hoy en día, cuando somos tantos y el mundo que cada vez peor da vueltas sobre sí mismo.
Una gran parte de la felicidad reside en aceptarse, otra gran parte en conformarse, la otra gran parte es no perder la esperanza, con eso y una pizca de cariño, gente que te quiera y sonreír siempre puedes lograr la famosa felicidad, de la que todo el mundo habla, y de la cual, todos reclaman su derecho a poseerla. Lo malo es cuando comprobamos que estos requisitos muy poca gente los tiene, no por que no los pueda alcanzar, sino por que nos empeñamos en elegir el camino más difícil, por que nuestro gran ego, acompañado de nuestro egoísmo, y nuestros complejos no nos dejan alcanzar el bien preciado: la felicidad. Felicidad: derecho indiscutible, pero sin ponerle copyright, la felicidad es un derecho con copyleft.
Posted on 4:54
Pero yo no pierdo la esperanza que ha de llegar la primavera, como dijo el poeta en su momento preciso: otros tiempos vendrán, como vendrán las amapolas, y el trigo ha de volver a ser verde trigo, también vendrán nuevos poemas, esos que aún no están escritos y están esperando el momento para ser hijos del instante. No pierdan la esperanza, pues otros tiempos vendrán y florecerá lo nuevo, la vida se empeña en ser otra vez primavera.