Posted on 1:11
Hice agujeros en el suelo por que me lo exigió la norma de Ford y la General Motors, hice agujeros en el suelo, en el fondo del mar, taladré la víspera de acción de gracias para que se comieran los señores de Wall Street la cifra roída por los hambrientos del Baby Boom, que anunciaban un sueño celeste en los regazos de las madres sometidas al matrimonio ejemplar, hice agujeros en los desiertos, convoqué guerras en los meridianos territorios donde el hombre pierde su voluntad de acero, creé leyes para beneficio de unos cuantos, cuando fui a recoger las semillas de mi tesoro oculto solo hallé una plaga de esqueletos que hacían sombra al descubrimiento del confort, la banca rota desnuda vociferaba mi nombre por las calles de Wall Street, nadie escapará al hambre de las mariposas, al hambre eterna de los perros sin amo, al hambre eterna de los picapedreros que roca a roca amasan un vacío en el latido del mundo.
Posted on 3:13
Recortes y más recortes, recorta por aquí, recorta por allá, llegaremos a ver que no existe nada homogéneo en nuestra sociedad, todo este mundo será un cúmulo de retales, recortarán los caminos, recortarán las veredas, que recorten de una vez las cadenas que nos oprimirán, que recorten de una vez aquello que nos corta el aliento.
Posted on 2:34

Muchas veces me llego a preguntar porqué los ricos son tan estúpidos. Sus hábitos, sus manías, sus caprichos son todos producto de su tedio a pesar del dinero que tienen. Relacionarse entre ellos, los clubes selectos, la distinción en las marcas, todo ello, los hace imbéciles peligrosos que intoxican al proletariado con sus aires de grandeza exacerbada. Yo, Capplannetta, no quiero vivir en Pedralbes, a sabiendas de sus zonas ajardinadas, y sus vistas maravillosas, no quiero pertenecer al Club de Polo de Pedralbes, a sabiendas que lo frecuentan las gentes más chic de la ciudad condal. Al unísono que el tiempo pasa inexorable comprendo que tengo todo aquello que necesito, y a pesar de que sufro la crisis como tod@s, puedo decir que soy rico por que no carezco de lo que verdaderamente necesito. No quiero estudiar derecho, no necesito una muñeca japonesa comprada por Internet, no necesito fumar Marlboro, no necesito comer en un restaurante de alta cocina, no necesito tener mi casa repleta de arte, aunque no carezco de sensibilidad, prefiero el arte cercano, aquel que se puede entrever y descifrar en sus códigos de común sintonía con lo que me transmita y lo que yo alcance a descifrar. No quiero tener un Ferrari, tampoco un yate amarrado a un puerto, no quiero volver de Tiffany's y tampoco quiero pisar la milla de oro madrileña. Me gustan las cosas sencillas, que no simples, me gustan las gentes llanas antes que las personas inaccesibles.
Posted on 1:51
Si mi calavera se perdiera en la tierra, hacedme el favor, y que no la encuentre el mundo, y que no la encuentre mundo, florecerán las rosas y las azucenas, florecerán, y el resuello se doblegará en un segundo de nada sin huella, de nada sin huella.
Posted on 1:33
Hoy he tenido un sueño, un sueño en el que se me caían los dientes de la boca. Todos los dientes de la fila superior de mi boca se desmoronaban como piezas de dómino flácidas y blandengues en las que me quedaba mellado. Dicen algunos que el que se sueñe mientras duerme que se le caen los dientes es consecuencia o señal de que va a ser protagonista de un duelo mortuorio, o sea, que será víctima de una muerte cercana. La verdad es que el soñar eso me ha asustado, aunque sepa que todo eso del significado de los sueños sea una mera superstición y algo que carece de lógica y cae por su propio peso. Pero debo advertir que si por alguna razón fuese verdad o se hiciera verdad tal superstición aquí les dejo este poema de Julio Cortázar en el que se refleja todo lo que es la vida, unida ésta a la muerte que siempre está ahí agazapada tras los sueños o donde fuere que erradique la negra sombra que nos termina.