Cibernética Vegetal

Posted on 3:49


Las personas somos como los árboles. Las ramas de los árboles son para nosotros los caminos que tomamos y de los cuales ya no podemos volvernos atrás. Hay personas buenas que se hicieron malas y también hay personas malas que mejoraron y se hicieron buenas personas. La maldad en las personas tiene un porqué, por eso es mejor que si nos topamos con una persona mala antes de vengarte de ella lo mejor es tener compasión de ella. La compasión es como el fluir de una música, las redime y las calma, las ennoblece y las conmisera. Existen tantos buenos que la vida los hizo malos... Existen tantos buenos que se redimieron de su maldad... Los árboles sustraen de la tierra sus raíces y esas raíces son como el ángel-niño que todos llevamos dentro. Nos adhieren a la tierra, nos evoca unos principios, tratemos de volver siempre hacia nuestras raíces, y aunque lo veamos imposible por que nuestro tronco y nuestras ramas estén ya podridas, solamente al volver hacia nuestras raíces volveremos a la verdadera humanidad que tenemos desde el principio de nuestros tiempos. Aunque ahora estamos metamorfoseando desde la vegetalización de los árboles hacia la insensibilidad de las máquinas, cuando pase el tiempo y entre máquinas alberguemos nuestro corazón de músculo y fibra carnal volvamos a las fuentes de la naturaleza, si es que podemos reencontrarnos hacia la naturaleza de nuestro comienzo y la que con su azar salvaje nos hizo lo que somos, y que desde las máquinas ya tan diferentes seamos, ya sea malos o no tan buenos, insensibles o hipersensibles, volvamos a las humanidades para y con la comunicación, ya que solamente al reunirnos podemos ser felices, y por ende buenas personas.

23º Número de la revista Nevando en la Guinea.pdf

Posted on 23:21



¡Estoy Harto!

Posted on 0:05


homenaje a Blade Runner

Posted on 0:24


Esta película a mí solo me ha hablado, hacia mí se ha dirigido, me ha insinuado cosas maravillosas, cosas como que no debo perder la esperanza, para todos es la muerte. Para todos se muestra. Justa e injusta, como la vida misma.



Daniel Cuberta

Posted on 20:27


hombre blanco

Posted on 20:10


Triste soledad de blancos en la noche, triste sociedad de desarrollados pueblos ante la intemperie del amor, podéis amar a los animales, pero sois incapaces de abrazaos los unos a los otros, triste sociedad de blancos amos del mundo, ¿Dónde se encuentra vuestra alegría reprimida? En el confort de las espumas de una tapicería, quizá, o tal vez en el calor de estufas que dan mas calor como máquina que como mano que abrace nuestra derrota, salid de vuestras fábricas y de vuestra domesticada esclavitud y daos amor como los locos aquellos que hacen sexo entre las paredes de los manicomios, tristes sociedades de blancos ganadores, de blancos desarrollados en este primer mundo que de frío se acurruca, ofreced una manta y un caldo a los pobres de la calle, mientras hacéis oídos sordos a los niños que nadie quiere en su sofá, ofreced vuestra panoplia al sufrimiento más grande de este mundo, mientras evitáis el llanto de vuestro vecino en la niebla.

empezar

Posted on 0:07


Al empezar una relación todo es un idilio, todo es amor dulce y felicidad existencial, y cuando la relación cambia y ya no es como al principio nos preguntamos por qué las cosas cambiaron, por qué nada es como al principio, y nada es como al principio, nada es como antes por que al principio se miente, predomina la hipocresía, se finge, se soporta más lo insoportable, se respeta más por que se desconocen los defectos, se desconocen las carencias, al principio no hay intereses materiales de por medio, tampoco se disputan el cariño de los hijos por que no existen hijos, al principio todo es mentira, es falso, superficial, ciego, timorato, solamente cuando se respeta desde lo ya conocido, solamente si se tiene confianza para siempre, solamente si se aguantan las manías, las impertinencias, los errores, la relación fructificará con el tiempo. Una relación de dos es respeto, confianza y plenitud.