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DE PROFESIÓN: TREPA

Posted on 20:50

Ayer pudimos ver por la tele, ese electrodoméstico que cada vez empuja a más gente a la literatura, pudimos ver la dignidad de postín de la Princesa del Populacho. Vimos a una mujer, no resentida con su marido Fran, sino resentida con todos los que habían hablado mal de ella. Cuando vives (bien) de la televisión no solamente debes y puedes recibir críticas buenas, también las debe haber malas, y eso es lo que esta chica no ha entendido todavía. Toda la corte de pelotas, sin valentía alguna, desprovistos de cojones, han estado toda la semana hablando bien de su monarca consorte, y no han reparado, o pasan por alto, la altivez con que esta chica trata a sus semejantes, la soberbia, la desfachatez, la prepotencia, la ordinariez, la bajeza de espíritu, a esta chica no se le han bajado los humos. Al igual que ella hizo en su momento, están saliendo personajes que a ella la incomodan, y sus compañeros cargan sobre estos; ese nepotismo a los que nos tiene acostumbrados el programa Sálvame es para odiar a la televisión entera. ¿Qué ha hecho Belén Esteban en la vida? ¿Qué hazaña ha realizado en este mundo? ¿Qué proeza? Ni es madre coraje, ni es princesa de nada, ni es merecedora de las ínfulas que esta gente gasta. Belén Esteban se acostó con un torero imbécil y eso la ha llevado hacia una fama que le está aportando más de un dolor de cabeza, y unos cuantos ceros demás en su cuenta corriente. Debo confesar que gracias a que nos sirven toda esta mierda en dosis y entregas he descubierto la 2, un canal que vale la pena, he vuelto a leer con intensidad. Belén Esteban es la estandarte de un pueblo analfabeto, sin escrúpulos en el trato para con los demás, carece de sensibilidad alguna, y esa altivez que muestra, y esa chulería de extrarradio le pasará factura tarde o temprano. Pronto será un juguete roto que la televisión habrá usado y la audiencia, que la quiere y que la odia, todo unido al mismo tiempo, también le dará su pasaporte a la tiniebla del olvido y el falto interés. Ya se inventarán a otro personaje igual o parecido para que el pueblo siga una tele-novela humilde aunque carente de humildad. 

MIRANDO AL MAR

Posted on 18:49




Miras al mar, miras la tele. Sigues el espectáculo por entregas de Belén Esteban. Lo ves por que eres tú, es tu vida. La gente sigue a la Esteban o por que la odia, o por que la quiere. Belén Esteban es el estereotipo mundano del extrarradio, es el espejo orgánico de la gente común. ¿Es princesa del pueblo o del populacho? ¿Es madre coraje o madre oportunista? Belén Esteban es el paradigma de todas las tele-realidades. Su vida es la nuestra y la nuestra sale por televisión. ¡Basta ya de eruditos! ¡Viva la casposidad! Miramos al mar y comprendemos que la vida resulta dificil. La gente mientras sigue la edulcorada novela amarilla de Belén Esteban se olvida de las letras impagadas del banco, de las deudas de fin de mes, de conflictos laborables, del pisoteo entre unos a otros, del tráfico agobiante, de los inoportunos fracasos del día a día, de los recortes, de los ahogos, de los tedios y de las soledades, la gente que mira a Belén Esteban se mira así misma y se imagina espectacular, la gente sale de sus miserias y se conforma con verla recien operada y feliz, se habla demasiado sobre ella por que todos desean verla una vez más, se exige verla en la pequeña pantalla por que su vida nos pertenece, el vulgo la solicita aunque sea del todo vulgar, Belén tiene una corte de pelotas y de detractores, tiene a crápulas novios que la chulean, tiene amigos que son también sus enemigos y enemigos que solamente desean ser parte de ella, en eso se resume la vida, y la vida es espectáculo. ¿Qué será de ella cuando Andreita crezca? ¿Qué será de ella cuando de ella se cansen? ¿Qué será de sus prepotentes respuestas y de sus poses de madre súper-estrella cuando el pueblo esté harto de todo? La respuesta no la sabemos, pero yo no pienso perdérmelo.