
Sabemos las víctimas que existen por maltrato en España. También nos dicen que denunciemos cuando oigamos cualquier suceso delictivo y sospechoso referente al maltrato. Pero lo que no nos dicen o nos enseñan es a vivir si te dejan sin trabajo y no puedes pagarte la hipoteca. Tampoco nos enseñan a no discutir irremediablemente cuando falla la economía en una casa. Hoy han discutido mis vecinos, a veces, quizá bastantes, discuto yo, y otros vecinos que tengo en el piso de al lado también tienen casi todos los días alguna rencilla. Pero hoy se han sentido discusiones mucho más brutales que las que yo pudiera imaginar, discusión violenta como nunca la escuché. Discusiones con niños llorando (penoso), con rotura de cristales (espantoso), con gritos y violencia extrema. Después, al poco rato, he oído las típicas ruidosas discusiones que tienen los vecinos de al lado. Discusiones típicas pero no tan fuertes como las de mis vecinos de arriba, claro está. He advertido cierta violencia innecesaria en estos tiempos que corren, no solamente por lo que nos cuentan los noticieros, sino por el ambiente que se respira, con esa rabia contenida que existe en todos nosotros. Yo todo esto lo atribuyo a la crisis que estamos respirando, a la rabia tormentosa de la que mamamos todo el día. El capitalismo es una tragedia, es un modelo económico que está destinado al fracaso y a la locura de la gente. En breve, por que esta máquina no parará, se producirá el colapso. El mundo, dice Manu Chao, es como un vecindario, y si este vecindario no comparte los gastos de comunidad se ahogará, se colapsará, se hundirá, o qué sé yo. Pero todo esto acabará mal. Acabará como esas familias que colapsan y acaban saliendo en los noticieros. Gran parte de la población de España vive muy bien, pero el otro resto no solo está esclavizado en sus puestos de trabajo, también lo está por las deudas, hipotecas y otras ataduras domésticas. El vecindario entero está en crisis, al edificio hay que hacerle varias reformas administrativas, pero también necesita de reformas generales. Reformas importantes, reformas que no pueden esperar. Y no pueden esperar por que solamente tenemos este vecindario.
Posted on 1:06

Este mundo se acontenta con ser estúpido. Veo el conformismo que esta sociedad soporta y me enfado, me enfado por que comprendo que ese lema que dice Otro Mundo es Posible debió suscribirlo un ciego, sordo y mudo. Otro mundo no es posible, y no es posible por que, a sabiendas que hemos avanzado tecnológicamente, somos todavía seres básicos, seres primarios diría yo. La clase obrera ha entrado en una dinánica de autoengaño y autocomplacencia y se cree que pertenece a la clase media pero se equivoca. Pertenece en realidad al mundo de los pobres asalariados que con la premisa del sueldo mínimo se conforma con lo que tiene, por que lo que tiene, siempre puede ser mejor que lo que se ofrece por trabajar en otros países subdesarrollados. Países subdesarrollados más felices, pero algo más pobres. Somos básicos y primarios por que nos atiborran con metainformación corrupta en estado de putrefacción y nos tienen aletargados y dormidos entre tanta inmundicia informativa. En el mundo existe tanta miseria que ya no hay lugar para la solidaridad. Solamente nos acordamos en Navidad, y es todo el año cuando esta gente come. Nos dan la basura masticada de prensa del corazón, prensa irracional, cínica, amoral, morbosa, inhumana, prensa chabacana, insensible, vulgar, soez y amarillista y nos convierten en perfectos zombies de la tele tonta. Hágamos algo. Luchemos por otro mundo mejorable. Los pueblos se están cansando, ¿cuándo te cansarás tú? Prueba de ello la tienen al norte de África, muy cerca de lo que nosotros llamamos mundo occidental.
Posted on 2:49

Hoy me levanté y desayuné leche con galletas, me distraí viendo televisión, me aburrí y cogí un libro que me interesaba, después almorcé pizza congelada, me tumbé a echar una siesta apacible y tranquila, luego merendé magdalenas con café y después me calenté en una estufa, vi una película en televisión, saqué a mi perro a pasear, aunque solamente pasé frío 5 minutos, después cené una tortilla con pan y tomate y tomé una infusión de menta-poleo para dormir mi sueño aletargado, creyéndome que pertenezco a la clase media, cuando soy pobre y tengo mis necesidades. Pues esto no es nada. Todavía existen personas en el mundo que pasan aún más necesidad. Existen aquellos que viven de una mentira de clase media y después están aquellos que sufren de una pobreza verdadera. Verdad y mentira. ¿Dónde estan los límites? ¿Qué nos distancia a unos pobres de otros pobres? ¿Adónde está el buen corazón de los ricos? ¿Somos muchos, quizá demasiados, y es por eso que la riqueza está tan mal repartida? Yo tuve un día pleno con poca cosa. ¿Dónde está la saciedad de las personas? ¿Adónde confluye ese germen dorado? La verdadera pobreza parece ser obligatoria, el arte procesa hipocresía, ya que muchos no lo pueden disfrutar. La mentira de la clase media es la misma que la de los bueyes de carga, trabajan todo el día, pero luego tienen comida y un techo donde refugiarse. La verdadera pobreza es otra esclavitud, excluyen al pobre del pobre, pues lo excluyen de clases medias de espejismo, el mundo ya no es un lugar perfecto para vivir. Quienes sueñan con el milagro pecan de ingenuidad. Los muchos son todos los pocos, y los pocos son todos los muchos. Yo no quiero vivir esta vida, esta vida la viven algunos, los demás vemos el oropel de sus fiestas, quizá por alguna televisión. Los maestros nos enseñan la verdad, pero nosotros esa verdad la hacemos tragedia,tragedia que respira con fuerza a nuestro lado invisible. Pásate por la verdad de los parques, verás los silencios guarecerse.