Posted on 1:06

Este mundo se acontenta con ser estúpido. Veo el conformismo que esta sociedad soporta y me enfado, me enfado por que comprendo que ese lema que dice Otro Mundo es Posible debió suscribirlo un ciego, sordo y mudo. Otro mundo no es posible, y no es posible por que, a sabiendas que hemos avanzado tecnológicamente, somos todavía seres básicos, seres primarios diría yo. La clase obrera ha entrado en una dinánica de autoengaño y autocomplacencia y se cree que pertenece a la clase media pero se equivoca. Pertenece en realidad al mundo de los pobres asalariados que con la premisa del sueldo mínimo se conforma con lo que tiene, por que lo que tiene, siempre puede ser mejor que lo que se ofrece por trabajar en otros países subdesarrollados. Países subdesarrollados más felices, pero algo más pobres. Somos básicos y primarios por que nos atiborran con metainformación corrupta en estado de putrefacción y nos tienen aletargados y dormidos entre tanta inmundicia informativa. En el mundo existe tanta miseria que ya no hay lugar para la solidaridad. Solamente nos acordamos en Navidad, y es todo el año cuando esta gente come. Nos dan la basura masticada de prensa del corazón, prensa irracional, cínica, amoral, morbosa, inhumana, prensa chabacana, insensible, vulgar, soez y amarillista y nos convierten en perfectos zombies de la tele tonta. Hágamos algo. Luchemos por otro mundo mejorable. Los pueblos se están cansando, ¿cuándo te cansarás tú? Prueba de ello la tienen al norte de África, muy cerca de lo que nosotros llamamos mundo occidental.
Posted on 2:49

Hoy me levanté y desayuné leche con galletas, me distraí viendo televisión, me aburrí y cogí un libro que me interesaba, después almorcé pizza congelada, me tumbé a echar una siesta apacible y tranquila, luego merendé magdalenas con café y después me calenté en una estufa, vi una película en televisión, saqué a mi perro a pasear, aunque solamente pasé frío 5 minutos, después cené una tortilla con pan y tomate y tomé una infusión de menta-poleo para dormir mi sueño aletargado, creyéndome que pertenezco a la clase media, cuando soy pobre y tengo mis necesidades. Pues esto no es nada. Todavía existen personas en el mundo que pasan aún más necesidad. Existen aquellos que viven de una mentira de clase media y después están aquellos que sufren de una pobreza verdadera. Verdad y mentira. ¿Dónde estan los límites? ¿Qué nos distancia a unos pobres de otros pobres? ¿Adónde está el buen corazón de los ricos? ¿Somos muchos, quizá demasiados, y es por eso que la riqueza está tan mal repartida? Yo tuve un día pleno con poca cosa. ¿Dónde está la saciedad de las personas? ¿Adónde confluye ese germen dorado? La verdadera pobreza parece ser obligatoria, el arte procesa hipocresía, ya que muchos no lo pueden disfrutar. La mentira de la clase media es la misma que la de los bueyes de carga, trabajan todo el día, pero luego tienen comida y un techo donde refugiarse. La verdadera pobreza es otra esclavitud, excluyen al pobre del pobre, pues lo excluyen de clases medias de espejismo, el mundo ya no es un lugar perfecto para vivir. Quienes sueñan con el milagro pecan de ingenuidad. Los muchos son todos los pocos, y los pocos son todos los muchos. Yo no quiero vivir esta vida, esta vida la viven algunos, los demás vemos el oropel de sus fiestas, quizá por alguna televisión. Los maestros nos enseñan la verdad, pero nosotros esa verdad la hacemos tragedia,tragedia que respira con fuerza a nuestro lado invisible. Pásate por la verdad de los parques, verás los silencios guarecerse.
Posted on 5:05

Es sumamente importante que Internet sea totalmente libre. Tan libre como el pensamiento, tan libre como decidir a dónde vas, tan libre como saber lo que quieres, tan necesario como respirar. El usuario de Internet (el Internauta o Cibernauta) debe saber cuales son sus derechos, pero también debe saber sobre sus obligaciones. Es nefasto para Internet el tema de la pederastia, y también una excusa para controlarnos y limitarnos el ciberespacio. Un Internauta no debe ser como la mayoría, no debe seguir ningún estereotipo, ni patrón, debe ser libre pensador y también auto-pensante. Los conocimientos deben estar bajo el alcance de
tod@s. El conocimiento ahora es el poder, quienes tengan la información tendrán el poder. La WorldWideWeb se ideó como un simple distribuidor de archivos y el mundo en sí es un archivo. El Internauta de hoy es como un don Quijote y al mismo tiempo un Fausto. Está al lado de lo divino (el libre albedrío) y al lado de lo demoníaco (vistos como autistas). Debemos luchar por que Internet sea un lugar común y donde se circule con toda libertad. Es la última esperanza para que el mundo sea uno solo. Las fronteras son del siglo pasado, ya cayeron los dogmas, las religiones y los tabues, los dictadores están bajo tierra, ninguna doctrina pertenece al hombre. El hombre del hoy y del mañana debe caminar libre como una mala idea. No importa que esté inside o outside, pero allí donde haya un ordenador, allí donde los bytes se muevan como células, debe haber plena libertad.

La soledad a veces es necesaria. Después de haber vivido momentos difíciles, es necesaria la soledad. Recuerdo la soledad en una celda, quizá sea esa la más dura. Cuando te cierran la puerta en una celda sientes frustración, pero solamente cuando llevas un rato notas duramente la verdadera soledad. También es dura la soledad del sanatorio mental, aunque te acompañan los sollozos de los locos agonizantes. Imagínense que terror. La música de ambiente de los manicomios. Nos creemos que estamos libre de la soledad, pero ella es la sombra que espera detrás de la juerga de ayer. Cuando acaba la fiesta y todos se van, y te quedas tú solo. Te queda la compañía de los fantasmas y el vacío de las otredades. La soledad es un espejo donde recaen las cosas ya dichas, donde te escupen los recuerdos de lo que en dicha se dijo. Maldices y cotejas la soledad con lo que estando en compañía te pasó por alto. Cuando en soledad se meditan las cosas que no se meditaron en el momento en que ocurrieron. Y te odias, te odias por lo que no dijiste, por lo que no hiciste. Por el acto que te haga justicia. Muchas cosas se perdonan al instante, pero en la soledad te pasan la factura preguntándote por qué te pasó por alto aquello que estando solo jamás perdonarías.